Momentos de dolor se vivieron en la mañana de este viernes 23 de enero en la entrada de la Regional Norte del Instituto de Medicina Legal, en el suroccidente de Barranquilla, luego de que allegados del menor Juan Manuel Hernández Pérez, muerto a tiros en un atentado en el barrio La Esmeralda la tarde del jueves, llegaran hasta el lugar para identificar su cadáver.
Entre estos permanecía su progenitor, Aniger Hernández, quien accedió a entregar declaraciones a EL HERALDO sobre cómo se enteró de ese duro momento registrado frente a una tienda del suroccidente de esta capital y sobre lo que tenía acostumbrado a hacer su pequeño hijo rutinariamente.
“Yo iba para el trabajo cuando me llama (por celular) mi hermano y me pregunta: ¿dónde llevaron al niño? Yo le contesto: ¿Al niño, a Juan Manuel? ¿Qué pasó con Juan Manuel? Y él me respondió: No, lo hirieron… Yo le dije que no sabía nada y al llegar a la empresa saqué mis cosas y le comunique a mi jefe que me tenía que ir, que había pasado algo con el niño. En eso me llaman y me confirman que está en el Hospital de La Manga y, al trasladarme hasta allá, me dijeron que tenía que ser fuerte, que ya había muerto”, relató Hernández, visiblemente afectado.

Recordemos que en la tarde del jueves, la comunidad del barrio La Esmeralda reportó a las autoridades un atentado a bala cometido por motorizados frente a una tienda del sector.
Testigos relataron que el niño Juan Manuel, de 12 años, estaba precisamente comprando en ese negocio de razón social El Tercer Milenio, ubicado en la calle 73B con carrera 13, cuando dos sicarios en motocicleta llegaron al lugar y abrieron fuego. Al parecer, la bala que lo alcanzó no estaba dirigida a él, sino a otra persona que estaba presente en la tienda.

El niño fue auxiliado de inmediato y trasladado al centro asistencial de La Manga, pero la gravedad del impacto en su cabeza resultó fatal, y pocas horas después se confirmó su deceso.
La noticia causó conmoción entre los vecinos del sector, quienes denunciaron la inseguridad que se vive a diario en la ciudad. “Hoy fue un niño de 12 años, mañana puede ser un familiar mío. Esto se está saliendo de control, en Barranquilla estamos pasando una crisis, todos los días tenemos muertos, gente inocente”, expresó un residente, visiblemente indignado.
Si bien las autoridades confirmaron que los móviles del crimen eran materia de investigación y anunciaron que se adelantaban operativos para identificar y capturar a los responsables, horas después del suceso divulgaron información de la captura de dos sospechosos.
El brigadier general Miguel Andrés Camelo Sánchez, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, manifestó que la detención de los dos individuos se logró luego de la activación de un plan candado.

Durante el procedimiento fue incautada un arma de fuego tipo revólver calibre 38 y una motocicleta, elementos que habrían sido utilizados para cometer del crimen.
De acuerdo con las autoridades, los detenidos registran un total de 12 anotaciones judiciales por delitos de alto impacto, entre ellos homicidio, porte ilegal de armas y hurto, entre otros.
Los capturados fueron dejados a disposición de la Fiscalía General de la Nación, donde deberán responder por los delitos de homicidio y porte ilegal de armas de fuego.

“Lamentamos profundamente este hecho que enluta a una familia barranquillera. Reiteramos nuestro compromiso irrestricto con la protección de la vida, especialmente la de nuestros niños, niñas y adolescentes. Continuaremos desplegando todas nuestras capacidades operativas e investigativas para garantizar justicia y llevar ante las autoridades a quienes atenten contra la vida y la tranquilidad de la comunidad.”, expresó Camelo Sánchez.
“Salía de la tienda”
Aniger Hernández corroboró que su hijo salía de la tienda cuando pasaron los pistoleros y dispararon.
“Él estaba donde mi abuela, jugando con las pistolas de moda de goma y los primitos. Me dijeron que él se fue para la tienda comprar algo porque en el vídeo sale que se viene comiendo algo… Cuando él sale de la tienda, pasa la moto disparando. Dicen que el atentado iba contra la persona que estaba detrás de él, pero, al parecer, no. Eso parece extorsión. Están investigando para ver cómo es la situación. Gracias a Dios por la seguridad, pues reaccionó la Policía y los cogieron (presuntos autores). Esperamos que la muerte de mi hijo no quede impune”, manifestó Hernández.
Por otro lado, el padre del menor recordó que si hijo era muy activo en el deporte y en el baile.
“Juanma era un muchacho muy alegre, era un muchacho que le gustaba mucho el deporte, siempre con el desorden, era muy interactivo, le gustaba la música, bailaba. Le gustaba que le apoyara, que le apoyara en el fútbol, que lo llevara los domingos a los partidos. Hacía parte de un equipo de afrodescendientes”, señaló el progenitor.
















