
El 'camarada Artemio', líder de uno de los dos grupos remanentes de la banda armada Sendero Luminoso, admitió que esa agrupación subversiva ha sido derrotada y pidió al Gobierno iniciar un proceso de diálogo para lograr un acuerdo de paz.
En una entrevista realizada el pasado 1 de diciembre por los periodistas Gustavo Gorriti y Romina Mella, y publicada hoy en internet por IDL-Reporteros, 'Artemio' admitió que la guerra iniciada en 1980 contra el Estado peruano terminó en una derrota.
'Si, eso es real. No vamos a negarlo', dijo el líder de los remanentes senderistas en el valle selvático del Huallaga, aunque remarcó que su agrupación mantiene el mismo 'objetivo político', pero 'en la práctica hoy día eso no es posible'.
Los periodistas señalaron que 'Artemio' reveló que su nombre verdadero es José 'Pepe' Flores Hala y que nació hace 47 años en la localidad de Camaná, en el departamento sureño de Arequipa.
El cabecilla terrorista aseguró que mantiene un destacamento armado en la selva para 'garantizar la postura' en su relación con sus lugartenientes presos, pero sin 'la mínima intención de blandir las armas de la guerra'.
'Con sinceridad queremos plantear que nosotros queremos una solución política; queremos que termine, pero a través de los métodos de una mesa de negociaciones', aseguró.
'Artemio' planteó una 'tregua militar' para iniciar conversaciones que permitan llegar a una negociación, algo que, según reveló, intentó en años anteriores sin éxito, a pesar la intermediación de la Iglesia Católica y la Cruz Roja.
'Yo entablé conversaciones a través de monseñor Luis Bambarén Gastelumendi, (con) el jefe de la delegación de la Cruz Roja Internacional de ese entonces -estamos hablando del año 2003- y con el gobierno de (Alejandro) Toledo (2001-2006)', reveló.
También aseguró que desde julio pasado ha intentado tener una acercamiento con el régimen del presidente Ollanta Humala, pero le han pedido una rendición incondicional, que entregue las armas y se ponga a derecho, algo que ha rechazado.
Aseguró que su propuesta de negociación busca 'una paz perdurable' en su país, pero reiteró que sigue siendo marxista y cree que la violencia es la única forma de cambiar el sistema político de Perú.
'Por supuesto (que) la lucha de clases va a seguir. La lucha política va a seguir. El hecho es que termina la guerra, pero la lucha política continúa. Nosotros nos abocaremos a seguir la lucha política sin armas, el trabajo político organizativo como organización del Partido Comunista del Perú. No vamos a tirarnos a dormir, lógicamente', indicó.
Aunque señaló que 'objetivamente' no cree que este proceso pueda concretarse y le permita reinsertarse en la vida civil, confesó que le gustaría dedicarse a hacer un trabajo político y 'a estudiar algo de agronomía'.





















