Compartir:

Cartagena. Entre boleros y viejas historias de amigos del paso andariego de Nereo López fue presentado en Cartagena el último libro del maestro de la fotografía colombiana, un tributo donde él es autor y protagonista.

En las 352 páginas de Nereo, Saber ver se recorren los inicios de un aficionado intuitivo que tuvo por primera vez una cámara a los 14 años, que se convirtió en reportero gráfico, y que, al ir más allá, se consagró como un fotógrafo espontáneo, experimental y, sobre todo, libre.

La presentación del libro, que fue una iniciativa de un grupo de amigos y ante todo seguidores de la obra de Nereo, entre ellos el director de la Fundación Nuevo Periodismo, Jaime Abello Banfi, estuvo presidida por la proyección de imágenes y videos, donde López habla de su pasión más grande, la fotografía.

De su propia voz, el auditorio del teatro Adolfo Mejía recordó como Nereo tuvo que vestirse de congo para poder ingresar a la ceremonia de entrega del Premio Nobel de García Márquez, porque no tenía escarapela de fotógrafo; que él fue el autor del primer reportaje que se le hizo a Rafael Escalona, que La Cueva no fue más que un sitio donde un grupo de pescadores y cazadores se reunían a emborracharse y mentarse la madre, y que tuvo que dejar Colombia a los 80 años de edad porque estaba sin plata y sin trabajo.

Durante el evento, los hijos de Nereo López, Liza, Nereida y Álvaro, recibieron de manos del alcalde Dionisio Vélez un decreto con el que la ciudad de Cartagena rinde homenaje a este ilustre sandiegano, considerado por muchos, entre esos el diario The New York Times, como el mejor fotógrafo de Colombia.

En un conversatorio presidido por Abello Banfi, José Antonio Carbonell, editor del libro; Eduardo Serrano, escritor y crítico de arte; León Darío Peláez, editor de fotografía de la revista Semana, y Liza López, hija de Nereo, recordaron cómo se inició y se cerró este libro, que Nereo alcanzó a ver y a hojear días antes de su muerte, el pasado 25 de agosto, en la ciudad de Nueva York.

Los coautores y conocedores de la obra de Nereo coincidieron en que el cartagenero fue un especialista de la condición humana. Que en cada corraleja, fiesta, niño, mujer o personalidad encontraba ese 'algo más', a lo que él mismo llamó 'el alma' de sus fotografías.

El libro, editado por Maremágnum con el apoyo de Surtigás y Promigas, compila imágenes inéditas y de los últimos trabajos realizados por el prolífico Nereo en Estados Unidos, una minuciosa cronología de su vida y obra hecha por María Elvira Ardila, una descripción de su arte documental, y una entrevista a tres tiempos por Abello Banfi.