Buen partido el de la Superliga. De ida y vuelta con triunfo apretado del Tolima 2x1 sobre Junior en el Metro. Fútbol, llegadas de parte y parte, y tres goles que pudieron ser más. Junior tuvo 13 remates al arco de Álvaro Montero 4 al arco, 8 por fuera y un gol. Tolima martilló 5 veces al arco de Sebastián Viera con 2 goles y 3 remates por fuera. Sin desarrollar aún la idea de lo que dejó el juego salta a la vista el tema de la ineficiencia en Junior en sus remates a puerta y la eficiencia del Tolima que llegó menos y anotó más.

Los partidos de ida y vuelta son emocionantes por las llegadas a puerta. El de anoche fue así basado en que Junior y Tolima fundamentalmente son equipos que “juegan al fútbol”. El fútbol es un juego que muchos técnicos se olvidan de jugar. Suárez y Gamero, no.

Anoche se enfrentaban dos equipos con situaciones diferentes. Junior con nómina estable y nuevo técnico, Luís Fernando Suárez. Tolima con siete u ocho ausencias del año anterior pero con técnico estable, Alberto Gamero.

En Junior vimos la misma cadencia y la misma intención de fabricar fútbol ofensivo. Cambió el productivo 4-3 en el circuito defensivo que usaba Comesaña por el 4-2 que usó Suárez con Luis Narváez actuando como cabeza de área y haciendo un tres en el fondo en medio de Rafael Pérez y Jefferson Gómez cuando Víctor Cantillo y los laterales se lanzaban al ataque. Algo no estuvo bien allí. Si bien Gómez estuvo involucrado, por sus intervenciones previas a los dos goles, no es menos cierto que uno de produjo con un centro desde la derecha de Luis González para el cabezazo de Marco Pérez y el segundo fue otro centro, del mismo costado de Daniel Cataño, casi que del mismo sector del anterior, que le cayó justo a Pérez para su remate de derecha. Quiere decir que Gómez estuvo en el acto final como responsable, pero acontecieron jugadas previas, por el sector izquierdo defensivo del Junior, que no debieron sucederse. Es posible que se extrañara jugar con tres volantes en primera línea en lugar de dos.

Junior utilizaba mucho las puntas con Comesaña, pero también el juego interior con los volantes de primera línea sacando al equipo del fondo y con la construcción de Jarlan Barrera. Con Suárez anoche vimos el juego por las bandas recargado. Volantes externos y laterales por igual. Junior pasaba de largo en las jugadas por las bandas con doble ataque por cada lado, pero el fútbol interior, a pesar de las lanzadas al ataque y los remates de Víctor Cantillo, no fue eficiente. No hubo quien manejara la caja de velocidad para aguantar, para generar, para acelerar o desacelerar. Esa figura, ese Jarlan, ese Giovanni, ese Pibe, no estuvo. La forma desbocada de jugar y correr se tradujo en pésima puntería con balones tirados por fuera que bien pudieron terminar adentro. El acelere trajo la ineficiencia y ni siquiera Teófilo, en quien se basaba todo el circuito de ataque, pudo frenar la angustia.

El Tolima de Gamero ensayó un 5-3 en el fondo y no el 4-2 acostumbrado. A pesar de los constantes remates del Junior lo meritorio de del circuito defensivo fue haber reducido a Teófilo que no pesó mayormente en el juego como tal. Si bien intervino en el gol, posicionado en la bomba central lejos de su zona de influencia, sólo remató una vez a puerta. Las duplas que debían formarse Teófilo y Díaz, Teófilo e Hinestroza y Teófilo y Ruiz no funcionaron. Mérito del Tolima.

Mejor funcionó la tripleta de ataque equipo ibaguereño. Los volantes Luis González y Daniel Cataño pase gol cada uno y el delantero en punta Marcos Pérez dos goles. Uno de cabeza y otro de remate con pierna derecha.

Antes del juego señalé que el Junior podía solucionar el tema del volante creativo con Sebastián Hernández que fue 10 desde siempre hasta cuando Comesaña lo volvió un volante de dos áreas y sacrificio o con James Sánchez que tiene técnica, generación de juego y pase gol. Pero bueno, era sólo una idea del periodista.

Me gustó el juego, me gustó Junior, no su puntería. Me gustó el Tolima y su eficiencia. Dos muy buenos equipos con muy buenos técnicos. No en vano fueron los dos campeones del año anterior. Nos vemos en Ibagué…