Con el indudable crecimiento del fútbol femenino en el mundo y ratificado cada vez más por las futbolistas nuestras, existen aspectos que, aunque no están del todo claros, ya empiezan a aclararse mediante la investigación, el medio más importante, para poder llegar a conclusiones más precisas y confiables.

Un estudio español de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), que compara el rendimiento de futbolistas, hombres y mujeres, de la Liga de Campeones, concluye que, ambos juegan "a su manera" al fútbol, y que cuando se compara el rendimiento deportivo de jugadores y jugadoras de élite, utilizando criterios absolutos, las diferencias son "significativas" Los resultados se resumieron en dos aspectos: el físico, donde las mujeres corren menor distancia total a intensidades altas, presentándose mayor fatiga en la segunda parte del partido, a diferencia de los hombres. Así mismo el aspecto técnico-táctico, donde no mostró diferencias en el número de contactos al balón, tiempo de posesión del balón y total de duelos ganados. Julen Castellano, investigador e integrante del grupo que ha llevado a cabo el estudio comparativo del rendimiento físico técnico entre géneros, hombres y mujeres, en partidos de fútbol de élite, expresó, "No tenemos duda de que las mujeres dan el máximo, por lo que si se relativiza los valores propios de la población objeto estudio, los resultados serían distintos respecto de la demanda física que implica la práctica del fútbol en las mujeres". Una segunda reflexión del estudio, según Castellano, concluye que el fútbol femenino no debe ser "un espejo del fútbol masculino de alto rendimiento", y no debe aspirar, por tanto, "ni a la velocidad, intensidad o distancia recorrida por los hombres".

Lo que no se midió en el estudio, fue la actitud de hombres y mujeres en donde, creo que existe una gran diferencia, igualmente, en el sentimiento de representación de un pueblo que cada vez se levanta por la madrugada a ver su equipo femenino. La lección es clara, los partidos de fútbol se ganan no solamente con técnica, resistencia y condiciones físico atléticas, sino con actitud, y berraquera, las cuales deberían ser imitadas.

La actitud ganadora es definitiva y, eso que le sobra a las mujeres, no aparece en los equipos masculinos, que muchas veces, ni siquiera han perdido el miedo, ante las grandes diferencias técnicas y, físico atléticas a las cuales se enfrentan, incluyendo a los técnicos que los acompañan. ¿Cómo se puede resolver esa situación? El problema está planteado, ahora esperaremos las recomendaciones de los expertos, o expertas, pero dentro de mi visión como aficionado, ganaríamos bastante cambiando al menos de actitud, aun con grandes déficits físicos atléticos, los cuales todavía no han podido ser superados.

La investigación en los deportes, tampoco es utilizada en Colombia o su nivel no es suficiente, para buscar explicaciones, e indudablemente, la necesitamos.