Estaba cantado, la encuesta más seria así lo mostraba, el ‘Tigre’ rugió, logrando puntear con 10.310.937 votos y el 43,73% del total, y eso sucedió porque el pueblo ya está mamado de los políticos del partido que estos sean, entre otras vainas, porque algunos ya no son partidos sino empresas para comercializar avales con socios interesados en sus propios beneficios y no en el de la Patria que solo es utilizada en consignas y discursos para engañar incautos. Pero es que, además de la razón anterior, se suma que el outsider, el independiente, el ‘Tigre’ Abelardo De la Espriella reúne todas las condiciones para ser el Presidente que la Colombia de hoy necesita, por su talante de líder y su decidida determinación de erradicar todas las formas de corrupción y violencia, que son los dos principales males que azotan a nuestro gobierno y a nuestro país. Y la gran diferencia de votos entre Abelardo y Paloma demuestra que a los partidos políticos les llegó la hora de recomponer sus estructuras, volverse más coherentes, no aceptar bandidos en sus filas, y hasta desmontar varios de estos. Importante reconocer la rapidez y contundencia con la que Paloma Valencia y Álvaro Uribe, reconocieron el triunfo de Abelardo e hicieron público su respaldo al ‘Tigre’, ojalá se sienta ese apoyo.

Por los lados de Iván Cepeda, en estas elecciones quedó comprobado que el respaldo a este tiene su techo, que siempre estuvo en el orden del 37%, y con el resto de votos logrados con billones “invertidos” por el gobierno nacional con los recursos de todos nosotros, solo llegó hasta el 40,91%, siendo relegado a un segundo lugar. Aún así, ese porcentaje que respalda tanto a Petro como a Cepeda, nos sigue demostrando que la proporción de ignorantes y resentidos en Colombia es mayor a lo deseable.

Ahora, para la segunda vuelta, cuando la contienda se reduce a solo dos candidatos, los colombianos tendrán dos caminos para escoger: Con Cepeda el comunista, se consolidaría un gobierno similar al que llevó a la miseria a la próspera Venezuela de antaño, con un presidente que ha apoyado la corrupción del actual gobierno, que continuará el Proceso de Paz para apoyar al máximo a la guerrilla y con el que se incrementará aún más la violencia en los campos y ciudades.

Con Abelardo, la reducción del gobierno central en un 40% para lograr mayor eficiencia y frenar el despilfarro, ponerle lupa a la corrupción que hoy está calculada por la Contraloría General de la República en más de $50 billones anuales; rodearse de los mejores y más capacitados, lo cual ha demostrado con su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo; empoderar a la Policía Nacional y a las Fuerzas Armadas para combatir la guerrilla, el narcotráfico y la delincuencia, despachar desde las regiones, etc. Eso y más lo logrará un costeño.

@nicorenowitzky