¿Vivimos con los sueños congelados? ¿Consumimos nuestros propios recursos por la hostilidad del contexto? ¿Escasean los bienes, los valores y las satisfacciones? Somos corresponsables de la ineficiencia al evitar la reflexión sobre lo esencial de la vida. Los temas prioritarios superan la situación, el ego y las motivaciones de los sectores que piensan distinto a nosotros. El carácter de la nación se desdibuja en cada escenario de fragmentación. La exclusión y la segregación son los símbolos universales de la mediocridad.
Aquella sociedad que permanece en una pelea constante entre sus líderes reduce su potencial, dándole el protagonismo a la agresión y difícilmente encuentra la solución. Si la agenda moral está reducida al ataque frontal al que piensa diferente, el arma empleada para agredir se convierte en un instrumento de autodestrucción. Cada golpe provocará una reacción y vivir defendiéndose o atacándose es perder la noción plena de la libertad.
La idea de nación es la cognición natural de la identidad. Su comprensión supera los límites del territorio, la condición de la economía, la raza, el sexo y el origen, otorgándole a la conciencia el rango espiritual de la pertenencia: se llama existencia. Ser significa pertenecer, asociarse, vincularse y adaptarse, al medio en el que crecemos y nos desarrollamos. La singularidad se hace posible por la generalidad. Reconocer provoca reconocerse.
Observa dónde vives y conocerás más sobre quién eres. Analiza el sitio en el que naciste y descubrirás por qué eres así. Examina los cambios que has tenido y encontrarás la explicación de tu realidad. Se puede mejorar para avanzar. Superarse es la motivación del ser inteligente. Adaptarse es la habilidad suprema del valiente. Puedes y debes ejercer tu autonomía. Toma el control y sé libre.
Para superar miedos, incertidumbres, inseguridades, limitaciones, indecisiones, dependencias, dominaciones, incapacidades e imposibilidades no existe un valor más fuerte que la libertad. Saber y conocer la amplitud que proporciona, es adquirir la dimensión inspiradora de la riqueza. La abundancia y la plenitud se reduce a lo material, al ignorar el sentido de su poder, por tener un componente espiritual incuestionable para el ser libre.
‘Libernación’ es la conciencia del ser independiente integrado al carácter del sentido común, por la fuerza de la identidad. La personalidad de la voluntad. La clave del albedrío. El sentido de la emancipación. La inmunidad conferida por la lealtad. El idioma de la fe por el país. El futuro soñando en el presente.
¡Vuelve a ser, para poder vivir!
@JulioCesarHT








