Mi hijo, que se llama Ernesto, va cumplir 18 años y quiero regalarle el libro de Oscar Wilde La importancia de llamarse Ernesto… M.L.Ch.V., B/quilla

Esa obra es una comedia de enredos dirigida a todos los públicos. En inglés, se llama The Importance of Being Earnest (La importancia de ser formal), con el título secundario de A Trivial Comedy for Serious People. (Aquí serious, más que ‘serio’, tiende a significar ‘formal’ u ‘honesto’). Como se aprecia, en inglés todas las palabras del nombre de una obra artística o su subtítulo se escriben con inicial mayúscula, excepto conjunciones, preposiciones y artículos, en tanto que en español solo va con mayúscula inicial la primera letra del título o del subtítulo y los nombres propios si los hubiere. En realidad, en nuestro idioma el nombre de la obra no es La importancia de llamarse Ernesto, sino La importancia de ser formal. Se trata de un juego de palabras en inglés, lengua en la que el adjetivo earnest‘honesto, formal’ y el nombre propio Ernest ‘Ernesto’ hacen un juego de palabras, ya que, aunque su escritura es ligeramente diferente, se pronuncian igual. En esta comedia de equívocos hay dos personajes, Jack y Algernon, que simulan llamarse Ernest con fines de conquista amorosa. Por tradición, en español el título de la obra ha sido siempre La importancia de llamarse Ernesto, por lo que constituiría un regalo sugestivo para su hijo. El erudito mexicano y gran hombre del idioma, Alfonso Reyes, titula su traducción de la comedia como La importancia de ser severo.

Si no estoy mal, nuestra Costa es el único lugar del país donde un fuerte golpe es llamado “mamonazo”. ¿Cuál es la explicación? Beto Cross, Los Ángeles

Nuestra Costa no es el único lugar del país donde un fuerte golpe es llamado “mamonazo”. De hecho, el lingüista momposino Mario Alario Di Filippo califica el término no como costeñismo, sino como colombianismo. ’Mamonazo’ se compone por ‘mamón’, nombre de la fruta, y por el sufijo -azo, que forma voces que se refieren a golpes rotundos, dados con la mano o con un objeto contundente y arrojadizo, como pueden serlo un mamón o su pepa, o como también pueden serlo, con peor desenlace, una bala (balazo) o una lámpara (lamparazo). Asimismo, por asociación, ‘mamonazo’ puede ser un golpe interior, como una desgracia familiar o un infortunio económico. En contravía, el sufijo -azo también puede aludir a sucesos amables: “El Junior quedó campeón después de ese último partidazo”. “Luis se graduó de médico. ¡Qué exitazo!”. A algo descomunal o muy grande se le dice ‘mamonúo’.

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