Un hecho inédito ocurrido el pasado 18 de abril ha hecho que el silencio se apodere de los sets de grabación de Colombia, debido a la más de las lamentables noticias que puede existir en una producción audiovisual: dos de sus integrantes fueron asesinados en pleno rodaje.

El cuestionable hecho ocurrió en las grabaciones de la cuarta temporada de la exitosa serie de Telemundo Sin senos sí hay, que en el país son manejadas por la productora TIS Studios, cuando José Cubillos, como fue identificado el agresor, abordó por la espalda y sin mediar palabra le causó una herida de gravedad en el cuello con un arma blanca a Nicolás Perdomo, uno de los integrantes del crew (equipo de producción).

El ataque ocurrido en zona céntrica de Bogotá provocó la reacción inmediata de quienes se encontraban en el lugar y ocasionó una riña que terminó con la muerte del agresor y de otro integrante del equipo de producción de la serie, identificado como Henry Benavides.

Y aunque esto pudiera mirarse como un caso aislado de intolerancia de una persona que, según han reportado las autoridades, padecía un trastorno psicótico y antecedentes de esquizofrenia, la realidad es que deja en evidencia las condiciones poco favorables de los rodajes en el país, aun cuando se manejan presupuestos de factura internacional.

De hecho, la propia Asociación Nacional de Trabajadores Audiovisuales (ANTA) expresó su “profundo dolor y consternación” y advirtió que lo ocurrido “no pue de ser tratado como un hecho aislado”, al tiempo que exigió reforzar los protocolos de seguridad en los rodajes.

Ese llamado debe ser reiterado y apoyado por todos los sectores laborales y sociales, pues si el país busca posicionarse como uno de los centros de filmaciones más importantes de América Latina, este tipo de situaciones no pueden existir.

Pues, entonces, ¿qué mirada queda para aquellas grandes productoras que ven en Colombia una apuesta para sus filmaciones? ¿No se cuida la materia prima que es todo el talento humano que hace posible que una serie o película se haga? Son preguntas que los entes regulatorios deben hacerse y no de manera retórica, sino con miras a responderlas directamente.

Porque el país ha hecho un trabajo ejemplar en la atracción de producciones internacionales gracias a los incentivos tributarios como el Certificado de Inversión Audiovisual (CINA), que solamente el año pasado cobijó 32 proyectos, por un valor de $178.500 millones, asignando la totalidad del cupo disponible a producciones de alto perfil en cine, series, realities, videojuegos, postproducción y animación, de grandes nombres como Netflix, Amazon, Disney+, Sony Pictures, Paramount y más.

Y para este 2026 dicho incentivo asciende a $350.000 millones (aproximadamente 90 millones de dólares), de los cuales ya se han aprobado 17 proyectos correspondientes al 37 % del presupuesto en producciones como Cien años de soledad (Netflix), la segunda temporada de The Night Manager (Amazon), protagonizada por Tom Hiddleston, así como un documental sobre el futbolista colombiano James Rodríguez (Netflix).

En años anteriores estrellas de la talla de Will Smith, Tom Cruise, John Cena, Omar Say, Javier Bardem, entre otros, también han rodado por distintas ciudades del país, a quienes se les brindaron todas las garantías de seguridad y logística para realizar todas sus escenas.

Entonces, es menester reflexionar sobre este hecho lamentable que cobró la vida de tres personas. ¿Cómo se debe garantizar la vida, que es apenas lo básico, en estas producciones? Porque no estamos ha blando de casos como los recordados en Hollywood de Brandon Lee, hijo de Bruce Lee, fallecido el 31 de marzo de 1993, a los 28 años, tras ser herido por una bala real durante la filmación de una escena en Carolina del Norte en la cinta El Cuervo, o el último de ellos de la estrella Alec Baldwin, que en el set de la película Rust, el 21 de octubre de 2021 en Nuevo México, Estados Unidos, accionó un arma en una escena y terminó quitándole la vida a la directora de fotografía Halyna Hutchins y heridas al director Joel Souza.

Aquí estamos hablando de condiciones de seguridad mínimas y básicas y esas reflexiones se pueden extrapolar a preguntar por las condiciones en los horarios, salarios, derechos y todo lo que se debe tener en cuenta si se busca crear una industria próspera.

Pues es que una película, serie o cualquier tipo de producción la hacen vidas humanas, la hacen personas que tienen familias, amigos, personas que los quieren y los extrañan y que sin las condiciones mínimas en el set definitivamente no hay paraíso.