La calidad es un principio que todos buscamos, en muchos campos, pero en medicina es una de las condiciones más importantes. Tiene diferentes formas de interpretarse, algunas subjetivas, propias de cada uno y otra, a través de, métodos rigurosos, que la miden y proyectan a los usuarios.

La calidad en salud, hace parte del complejo más importante, la vida. El Estado debe garantizar un servicio eficiente y seguro como un derecho fundamental para el bienestar de la población.

La calidad en salud no es solamente ofrecer tratamientos efectivos, sino también optimizar procesos, mejorar la atención al paciente y garantizar la seguridad en cada intervención garantizando con sus resultados una mejor calidad de vida.

Aquí empezamos a diferenciar el volumen, cubrimiento, protección, aseguramiento o afiliación y servicios prestados de la forma de la atención, con satisfacción de los resultados. Es decir, la calidad, deja a las personas contentas, cuando las atienden y logran conocer y entender que, siempre hay nuevas perspectivas y tratamientos, para curar o aliviar las alteraciones de salud que se presenten.

Para una buena atención médica, hay, además, algunas dificultades y condicionamientos, el médico debería estar trabajando para una empresa aseguradora, bajo unos honorarios, nunca justos, que le exige volumen lo que disminuye la calidad, con limitaciones de tiempo y requerimientos de documentación, historia clínica, notas de remisión, y labores administrativas, formulación o procedimientos.

Es decir, el sistema limita la calidad médica, más cuando existe un sistema vertical de atención, en donde, quien gana mayormente es el dueño de la empresa, siendo que los dueños de las más grandes empresas de salud, no son médicos.

También influye en la atención en salud, en forma importante, además del médico, el resto de trabajadores sanitarios, odontólogos, enfermeras, laboratoristas, etc., y el personal administrativo. Agregando las dificultades de la distancia en la que se encuentran los centros de atención sobre todo en zonas alejadas de las grandes ciudades.

Los programas educativos participan importantemente en la calidad de sus egresados, pero su responsabilidad termina al finalizar los programas ofrecidos. El gobierno no da, ni tiene programado ayudar a educar al recién egresado, solo exige cumplir los requisitos académicos, existiendo estudiantes buenos, regulares y malos.

Para lograr una mejor calidad en salud debemos:

Capacitar al personal sanitario en protocolos de seguridad, atención al paciente y nuevas tecnologías. Implementar y modernizar correctamente la tecnología en salud, como sistemas digitálicos y electrónicos de historias clínicas y telemedicina. Ofreciendo recursos suficientes y garantizando, el acceso equitativo a medicamentos, medios diagnósticos y equipos médicos, controlando efectivamente la corrupción.

Se debe priorizar un enfoque fundamentalmente humanizado, teniendo como centro al paciente, con una comunicación efectiva y trato digno. La implementación de estas estrategias fortalecerá el sistema de salud, garantizando una atención basada en calidad y no solamente en cantidad.

Los nuevos gobernantes tendrán que asumir un papel fundamental, en la organización y logística haciendo resaltar el direccionamiento y colaboración de instituciones públicas y privadas, aportando experiencias, fuerzas de trabajo y todo lo necesario para mejorar la salud de tantos que la necesitan.

@49villanueva