Toco es el nombre de un japonés que se gastó unos 12.000 euros para que le fabricaran un traje canino hiperrealista de un perro collie de pelo largo con el cual se pasea por la calles de Tokio ante la mirada atónita de las personas y de los propios perros, por supuesto. Ver uno de sus videos hablando vestido con ese atuendo crea una sensación irreal para cualquier humano que sólo espera de un perro un ladrido o un aullido. Es el primer exponente que conocí de esta subcultura denominada therian, y después he visto videos de decenas de adolescentes alemanes reunidos en centros comerciales aullando y ladrando, o cualquier cantidad de variaciones de animales, hasta el último que vi de un adulto paseando por las calles de la capital de México vestido de cocodrilo.

Therian viene del griego therion que significa bestia o animal salvaje, en esta subcultura se refiere a personas, teriantropos, que se identifican con animales al creer que su esencia o verdadera identidad es la de un animal específico. Surgió en la década de 1990 en internet al compartir las personas sus experiencias o sentimientos de identificación con animales.

Como psiquiatra sé de trastornos clínicos que hacen creer a las personas que se transforman en otros animales diferentes al humano y se conoce como Licantropía Clínica que, a pesar de no ser grave, se asocia a la esquizofrenia o las disociaciones de la personalidad. Licantropía viene del griego lycos (lobo) y anthropos (ser humano) y, aunque originalmente se refiere a la transformación en hombre lobo, en clínica se usa para referirse a la transformación en cualquier tipo de animal.

Todavía no he tenido la oportunidad de hablar con uno de estos teriantropos, pero un colega médico me envió la información sobre una convocatoria en Cali para el Primer Encuentro Therian en el Parque Versalles este 21 de febrero, a la cual me encantaría asistir para conversar con algunos de estos licántropos para tratar de entender lo que piensan de sí mismos, o hacer un diagnóstico de su personalidad. Esto no es una gracia o una broma, es algo bien serio que requiere nuestra consideración y muchos análisis acerca de en qué se está convirtiendo la especie con tantos trans que han aparecido en este comienzo de siglo.

Tengo un french poodle de 7 años de edad con el que tengo una preocupación, más que un deseo de transformarme en él. Por edad canina ya es un adulto y, hasta ahora, no he podido conseguirle una perrita para que cumpla con su designio biológico de hacer el delicioso antes de pasar a otra vida, eso sería un atentado contra la zoología. Ayúdenme a conseguirle novia.

haroldomartinez@hotmail.com