¿Se eligen los amigos? ¿Existen criterios de selección? ¿Aparecen según el contexto, los intereses o las circunstancias? ¿Son temporales? No existe una sola manera de catalogar la amistad porque cada relación tiene características especiales de acuerdo con personalidades, temperamentos y valores de sus participantes, pero podemos definir los parámetros de la camaradería en la mesa de la estimación.
La escala del amor tiene secciones especiales de afición. Instancias del afecto acuden al llamado de la empatía cada vez que impera la ternura, gobierna el aprecio, convence la simpatía y concilia el cariño con el apego y la devoción. El gusto encuentra la cima de nuestra cortesía cuando el buen trato moldea lo ocasional bajo el lenguaje de la hermandad. Esa unión procura la armonía en el instante en el que la confianza exige confidencialidad.
La extensión de la amistad es la fórmula evidente del afecto. Con quienes compartimos los mejores momentos de nuestra vida o aparecen en las instancias definitivas, cruciales, dolorosas, imprevisibles e inesperadas ofreciendo apoyo, ayuda, aliento, consejo, consuelo y compañía, tienen el potencial de ser valorados como amigos de verdad.
El tiempo pone a prueba las alianzas productivas, estimulantes, convenientes, leales y correspondidas, con la evaluación precisa de un medidor exclusivo llamado lealtad; cada resultado de su intervención arroja la prueba contundente de la madurez: conexiones, distancias, conflictos, olvidos, reencuentros, despedidas y reconciliaciones son variables en la dinámica de la amistad.
La ‘Amigonometría’ es la medición, valoración, estimación, proyección o aspiración de las relaciones, vínculos, preferencias y afectos entre seres, entidades, formas de vida o inteligencias, mostrando datos, propiedades, funcionalidades, cualidades, habilidades y potencialidades de las partes. Es la magnitud del afecto. La cantidad de la filiación tasada por el amor. La lógica del sentimiento en el cálculo de la emoción.
Los valores definidores de la personalidad no tienen fecha de vencimiento. Su duración está determinada por la convicción. Están permanentemente renovándose para conservar lo que define el arraigo y la pertenencia en la esfera de la inclusión. Tener amigos es poseer bienes espirituales representados en su energía vital y salud emocional para cultivarles, cuidarles e inspirarles a dar lo mejor de sí.
El icono de las relaciones ideales es la mejor imagen que tienes. Observa cada detalle, considera la sinceridad, fomenta el respeto y estimula la gratitud, para ser y existir.
@JulioCesarHT


