Hoy escribo esta columna invadida de orgullo guajiro y femenino, desde la sororidad genuina celebro un logro de una joven valiente y determinada como Luzbeidy, que nos enseña con hechos que siempre podemos impactar al mundo y dejar nuestra huella con sello ecofeminista y étnico. Ella es la esperanza de continuidad en el camino de la resistencia creativa, es una nueva generación que se levanta con poder y no están dispuestas a silenciarse. Definitivamente las mujeres siempre están presentes en los procesos de transformación.
Luz es una joven Cineasta y activista Wayuu comprometida con la defensa de los derechos de niñas, mujeres y comunidades indígenas, así como con la preservación de la memoria y los territorios. Su ópera prima La danza del perdón ha participado en el Lab Macondo (Academia de Cine Colombiana, Fundación Gabo y Netflix) y en residencias Desde la raíz (Algo en Común). Dirigió el documental Akoyolowa – Cubrirse el alma, ganador del FDC 2024 y participante del Laboratorio Latinoamericano del Festival de Morelia. Su cortometraje Jülapüin Yonna recibió apoyo del CNACC; co-dirigió Aipa’a – Yem (FICCI 2023,) y Muu-Palaa (reconocimiento Diversidad Netflix-FICCI 2021).
Es Fundadora de la Asociación Shinyak Kashikai, integró el comité de mujeres indígenas para la Recomendación N°39 de la CEDAW ONU. Coordina la Muestra de Cine y Video Wayuu, es miembro de la Red Putchimajanaa y la Resist Glencore Colombia.
El ahora prometedor de Luzbeidy
Su cortometraje Una danza que sueña el futuro: Jülapüin Yonna (The Dream of Dance) ha sido seleccionado en competencia oficial Generation 14plus de la Berlinale 2026, donde tendrá su estreno. Es así como, La Guajira / Abya Yala — El cine indígena vuelve a abrir camino en uno de los escenarios más influyentes del cine mundial.
La película nos lleva al corazón de la Alta Guajira para acompañar a Weinshi, una joven Wayuu de 15 años cuyo nombre significa Tiempo. A través de sueños ancestrales y de la danza sagrada Yonna, Weinshi escucha un llamado: la tierra debe ser sanada. No es una niña víctima del destino, sino portadora de memoria, agencia y porvenir. Su cuerpo danza para recordar, para advertir, para sostener el hilo invisible entre las generaciones y la Madre Tierra, Woumainkat.
El film construye una narrativa sensorial y no lineal, donde las secuencias oníricas, los gestos coreográficos, el color vibrante de las mantas sobre el desierto y el mar, y la palabra poética extra-diegética crean una experiencia profundamente espiritual y política. La danza se convierte en un acto de memoria encarnada, un ritual de resistencia frente a la promesa vacía del “progreso”. La película no solo habla del pueblo Wayuu: interpela al mundo entero sobre el rol de los pueblos indígenas en la defensa del planeta.
En una época marcada por la crisis climática, el extractivismo y la erosión de los territorios indígenas, Jülapüin Yonna propone una mirada radicalmente distinta: la juventud indígena como sujeto político, espiritual y creador de futuro. La Yonna no aparece como un gesto folclórico, sino como un lenguaje vivo que articula sanación, continuidad y resistencia.
Una voz autoral emergente del cine indígena contemporáneo
Luzbeidy representa una de las voces más prometedoras del nuevo cine indígena. Su obra dialoga con las amenazas existenciales que enfrentan su pueblo, despojo territorial, violencia estructural, extractivismo, al tiempo que afirma el papel central de las mujeres y las niñas indígenas como guardianas de la memoria, la vida y el territorio.
Formada en procesos comunitarios y redes de comunicación Wayuu, Luzbeidy combina su trabajo cinematográfico con una activa labor organizativa y de incidencia por los derechos de las mujeres indígenas y la defensa de la tierra. Es fundadora de la Asociación Shinyak Kashikai, integra el Comité de Mujeres Indígenas para la Recomendación General 39 de CEDAW (ONU), coordina la Muestra de Cine y Video Wayuu, y forma parte de la reconocida Red Putchimajanaa de comunicadores Wayuu.
Su primer largometraje en desarrollo, La danza del perdón (The Dance of Forgiveness), fue seleccionado en el Macondo Lab (Academia Colombiana de Cine, Fundación Gabo y Netflix), participó en la residencia Impact in Production (Vancouver Film Festival / Suimanga Films) y en la residencia Desde la raíz (Algo en Común). Actualmente dirige el documental Akoyolowa – Cubrirse el alma, ganador del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico de Colombia (FDC 2024) y seleccionado en el Laboratorio Latinoamericano del FICM Morelia.
Cine wayuu en Berlín
La selección de Jülapüin Yonna en competencia oficial de la Berlinale 2026 confirma el creciente reconocimiento internacional del cine indígena contemporáneo y posiciona a Luzbeidy Monterrosa Atencio como una figura clave de la nueva generación de cineastas indígenas en América Latina. El cine vuelve a ser un territorio para imaginar otros mundos posibles —no desde la nostalgia, sino desde la fuerza viva de las culturas que aún saben cómo cuidar la tierra.
¡Aplausos de pie para ti Luzbeidy adelante, siempre te apoyaremos!
@FACOSTAC






