Y bueno, arrancó el Junior de Arias 2026-I con la tacañería en los cupos para inscribir jugadores. Apenas 25 contra 35 del año pasado. Ese es el principal escollo de un Junior campeón rumbo a la Copa Libertadores.
Los equipos chicos aprobando, son mayoría, un plan para achicar también a los equipos grandes. No piensan en el fútbol profesional, piensan sólo en ellos con sus ideas enanas y mezquinas.
Entiendo la pelea eterna del fútbol profesional colombiano y de una espuria asociación de jugadores que, como tal, ni existe, ni ha existido. Pero la aprobación golpea a los clubes grandes y a los futbolistas de extracción popular que salen de las barriadas y de los pueblos del país.
La decisión se lleva de por medio la labor social fundamental del fútbol y compromete de cuajo la calidad de nuestro fútbol. Los equipos chicos en lugar de pensar como los grandes, intentan peligrosamente equilibrar el nivel de competencia de la Liga por lo bajo y no hacerlo por lo alto como debiera ser la filosofía de ser mejores.
En el fútbol de la primera división quedarán por fuera 200 futbolistas inicialmente. La contracción de la nómina lleva problemas a los dueños y a los técnicos de los equipos grandes para poder conformar planteles competitivos.
Hablando dos o tres veces con el Profesor Alfredo Arias, las conversiones han girado como jugando ajedrez sacrificando una ficha para acomodar otra. Saliendo de jugadores campeones para traer los nuevos.
El fútbol nuestro no es como el resto del continente. Hay entrenamientos que no pueden desarrollarse por la proximidad de un partido con respecto al otro y por los viajes, en su mayoría pasando por Bogotá con retraso recurrentemente, y con calendario apretado por el mundial de fútbol y por la Copa Libertadores.
En esta última, que comenzará a jugar Junior en marzo, sus rivales pueden inscribir hasta ¡50 jugadores! Lo que es una desventaja enorme, pues es el doble de los que puede contar Junior. Es imposible para Junior u otro equipo contratar jugadores sólo para jugar la Copa Libertadores. Es inviable y absurdo.
¿Y cuando haya que enfrentar lesiones y expulsiones? ¿Habrán pensado en eso? De verdad no creo, la mezquindad y la falta de sindéresis es abrumadora…








