Hay truenos, rayos y centellas en Barranquilla contra Junior por la derrota 3-0 ante Palmeiras, el jueves pasado en el ‘Metro’. El aguacero de críticas a Alexis Mendoza y sus pupilos no cesa en la radio, en las redes sociales, en las esquinas, en las oficinas y en cada rincón de Barranquilla. Todos, los que fueron al estadio, los que vieron el partido por televisión y hasta los que se durmieron, tienen una razón o varias para explicar ese duro tropezón.
Aquí están las mías:
1. La expulsión de Germán Gutiérrez. Quedarse con 10 hombres a los 8 minutos de juego, ante un equipo de la calidad y experiencia del Palmeiras, puede resultar letal. El lateral no tuvo la intención de lanzar esa patada, pero fue imprudente, no midió y perjudicó al equipo.
2. El cuerpo técnico no corrigió rápido el boquete que quedó con la expulsión de Gutiérrez. Era evidente que a Matías Mier le costaba demasiado suplir la posición. Ese costado fue un portón abierto y el rival aprovechó para abrir el marcador.
3. La falta de carácter, enjundia, pundonor, entrega, ganas, vigor y orgullo de los rojiblancos, especialmente en el segundo tiempo. Llegó un momento que el equipo bajó los brazos y vio jugar al Palmeiras, que parecía en un entrenamiento. En un partido tan importante, en medio de la adversidad, es que se debe sacar la casta.
4. Los dos principales jugadores de Junior, Yimmi Chará y Teófilo Gutiérrez estuvieron muy apagados, caminando la cancha. Hubo necesidad de sustituirlos porque estaban fundidos físicamente, a pesar de que este año solo han jugado partidos de Copa Libertadores. Siempre se espera muchísimo más de ellos. El ‘Chateo’ es el motor ofensivo de este equipo.
5. Junior desaprovechó las pocas opciones de gol que tuvo para irse en ventaja, empatar y descontar. Jonatan Álvez, que luchó y corrió hasta el final, no tuvo puntería y despilfarró tres situaciones claras, incluida un penalti.
6. Alexis, la demora te perjudica. No debe pensar tanto los cambios.
7. La jerarquía, seguridad, experiencia y calidad del rival. No estaban jugando con el Atlético Tangamandapio. Le dan chance y mata.


