En días pasados se conocieron los resultados de la más reciente encuesta “Pulso País”, de Datexco, preparada para La W y El Tiempo. Además de mostrar una imagen desfavorable del presidente candidato Juan Manuel Santos del 62%, lo que debe resultar preocupante para alguien que está en plena campaña reeleccionista, hay otra cifra que debe alarmar aún mucho más al actual Gobierno: el 81% desaprueba la forma como Santos está manejando la salud.

De otra parte, después de haberse presentado ya hace un poco más de un año por parte del ejecutivo al Congreso la reforma a la salud, sector sensible y complejo y que genera la mayor preocupación a los colombianos, los dos componentes legales de dicha reforma, los proyectos de ley estatutaria y ordinaria de salud siguen sin convertirse en leyes de la República.

Si bien el Congreso de la República aprobó el texto del proyecto de ley estatutaria en el primer semestre del 2013, como quiera que se pretende definir el ámbito de un derecho fundamental, la Corte Constitucional realiza ahora el control de constitucionalidad a dicho proyecto. Sobre el citado texto ya dicho tribunal recibió, desde el mismo año pasado, objeciones y cuestionamientos de entidades como la Contraloría General de la República y la Procuraduría General de la Nación, que no comparten lo aprobado por el Congreso ni cómo se realizó dicha aprobación.

Justamente para pasado mañana jueves, la Corte Constitucional ha convocado a la audiencia pública previa a la decisión de fondo sobre la constitucionalidad del proyecto de ley estatutaria, en la que ciudadanos y funcionarios invitados presentarán sus opiniones sobre el citado proyecto ante los magistrados. Con todas las objeciones que se comentan se presentarán, no es muy claro el futuro de esta iniciativa legal.

Y aunque el presidente del Congreso, Juan Fernando Cristo, había asegurado que la Cámara de Representantes aprobaría el proyecto de ley ordinaria de salud porque ya en el periodo pasado de sesiones el Senado había aprobado en sus dos debates la iniciativa y le entregó a la Cámara el texto para que continuara con el trámite, no solo no se han registrado avances, pues el proyecto no ha tenido ni un solo debate en este año, sino que además, las diferencias entre los 16 ponentes del proyecto cada vez son más de fondo.

La realidad es que seis representantes presentaron ponencia negativa y los restantes 10 siguen indecisos porque consideran que si bien hay aspectos del proyecto que son rescatables, hay otros que son irreconciliables como la eliminación de los intermediarios. Tal es la indecisión que algunos miembros de la misma bancada de la Unidad Nacional han dicho que lo que el Gobierno debe hacer es retirar este proyecto de ley ordinaria y presentarlo al próximo Congreso, porque de lo contrario se va a hundir por trámite.

En síntesis, después de un año de haberse propuesto y presentado la reforma a la salud por parte del Gobierno, no hay ni ley estatutaria ni ordinaria, y mientras tanto, el 81% de los colombianos encuestados manifiesta su desaprobación en la forma como el presidente Santos está manejando la salud. ¿Cuál será el futuro inmediato de este derecho de los colombianos?

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