La semana anterior el Ministro de Salud y Protección Social, Alejandro Gaviria Uribe, manifestó que para el 2014 el presupuesto del sector debe incrementarse por lo menos a 7 puntos del PIB, lo que significa un aumento de alrededor de $3.5 billones de pesos. En estos momentos el presupuesto del sector salud representa 6,5 puntos del PIB.

Para justificar dicho incremento, el responsable de la cartera de salud hace un análisis bastante sencillo: en Colombia se gastan $40 billones de pesos en salud que divididos entre la población colombiana resultan $400 dólares por habitante. Complementa ese análisis argumentando que esos 6,5 puntos del PIB y los $400 dólares por habitante, resultan ser valores muy por debajo de lo que gastan algunos países de la región, sin tener en cuenta lo que se gasta en salud en los países desarrollados, que puede ser 4 o 5 veces más de lo que se gasta por habitante en Colombia.

La justificación del incremento del presupuesto para el sector para el próximo año también lo fundamenta el Ministro al contradecir lo que muchos sostienen que los recursos sobran en el sector salud, premisa que según el alto funcionario ha llevado, inclusive, a malas decisiones de política pública.

De forma simultánea con esta solicitud del Ministro, la opinión pública conoció un informe de auditoría de la Contraloría General de la República en el que se evidencia que en la vigilancia de los recursos públicos de la salud, la Superintendencia Nacional de Salud durante la vigencia 2012 no realizó auditoría a las entidades aseguradoras del contributivo ni de las del subsidiado, no le hizo seguimiento al operador del Fosyga como tampoco a la gestión de los agentes interventores, liquidadores y controladores de las entidades sujetas de control de ese Superintendencia.

Revela también que en dicha Superintendencia, se encontraron casos de investigaciones que caducaron sin que se les hubiese impuesto sanciones a los responsables y que por el contrario se exoneró sin ningún tipo de motivación en la parte considerativa de los actos administrativos, a quienes figuraban como implicados en esos casos.

Independientemente a los procesos que actualmente adelante la Contraloría por casi $8 billones de pesos por desvío de los recursos públicos de la salud, no es menos importante mencionar lo que dijo hace un par semanas el mismo Ministro de Salud y Protección Social cuando informó que en los últimos 8 años Colombia había pagado cerca de $3,2 billones de pesos de más por medicamentos sobrevalorados por la falta de control de sus precios, y lo que ha dicho ahora tratando de incrementar el presupuesto del sector para el 2014, al explicar que con cargo al presupuesto de la nación se requieren nuevamente $1,7 billones para pagar deudas generadas por las EPS liquidadas y en liquidación, además de las acumuladas por Caprecom, que es la EPS oficial más grande del país, pues con la plata que esas entidades tienen ahora, no se podrán pagar esas deudas a los acreedores.

Por eso, si se incrementa a 7 puntos del PIB el gasto en salud, es decir $3.5 billones de pesos más, pero la entidad que inspecciona, vigila y controla a este sector no audita a quienes operan esos recursos, ni al operador del Fosyga ni a los agentes interventores, liquidadores y controladores, y fuera de eso sigue exonerando sin ningún tipo de motivación a quienes figuran como responsables de desvío de los recursos de la salud, con seguridad no habrá presupuesto capaz de ser suficiente para este sector, y por el contrario, seguirá siendo un auténtico barril sin fondo…dándole la razón a los que dicen que sí hay recursos públicos suficientes para la salud en Colombia, y que lo que no ha habido es suficiencia ética en el manejo de ellos ni eficiencia en el control sectorial de los mismos…solo impunidad.

Por Ulahy Beltran López
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