Definitivamente el 2013 será un año que se recordará por los colombianos como un año de mucha actividad en el sector salud. En el primer semestre se iniciaron las discusiones en el Congreso de los proyectos de leyes estatutaria y ordinaria de salud; el texto de la primera ya fue aprobado en conciliación por el legislativo, restándole aún la revisión por la Corte Constitucional para que entonces quede lista para que el presidente Santos la sancione como nueva ley de la República, y el trámite de la segunda continuará en la inmediata legislatura que se inicia el próximo de 20 de julio.
En síntesis, con la ley estatutaria de salud se pretende definir el ámbito del preciado derecho fundamental, y con la segunda se espera obtener la caracterización del modelo que entraría a operar en el sistema de salud para cumplir con el respeto y goce efectivo del derecho a la salud en este país.
Sin embargo, otro de los temas que concentra la atención de los colombianos es el debate sobre el contenido del plan de beneficios o Plan Obligatorio de Salud (POS) que disfrutarán los ciudadanos cuando necesiten recibir atención en salud. Y precisamente este tema que ha sido anunciado por el Ministerio de Salud y Protección Social para iniciarlo en el presente mes de julio, deberá permitir que el primer día del año 2014 los colombianos puedan tener definido y ojalá conocido, el nuevo plan de beneficios que disfrutarán dentro del sistema de salud.
En otras palabras, además de los dos procesos legislativos antes comentados y que están en pleno curso aunque en diferentes etapas, ahora se empieza a definir que contendrá ese plan de beneficios a nivel de procedimientos, medicamentos y dispositivos, como también qué servicios quedarán excluidos. Para ello la semana anterior el gobierno anunció que se evaluarán 105 tecnologías, que incluyen 88 medicamentos, 14 procedimientos y tres dispositivos.
La propuesta del gobierno contempla avanzar hacia lo que ha llamado “un plan implícito”, que está definido en el texto que se aprobó de la ley estatutaria que como antes se mencionó, se encuentra en estudio previo de la Corte Constitucional tras su aprobación en el Congreso de la República. El otro frente de acción anunciado se relaciona con las exclusiones de las tecnologías que no requieren los colombianos o que están obsoletas.
Se mencionó por parte del gobierno que todo este proceso de actualización del POS comprenderá una fase técnica inicial que se extenderá hasta finales del septiembre, cuando el ejecutivo propondrá las tecnologías que se podrían incorporar a ese “nuevo” Plan Obligatorio de Salud a partir del 1 de enero de 2014, y una segunda fase de participación ciudadana, en la que las asociaciones de usuarios y los colombianos en general tendrían la oportunidad de cuestionar, opinar, conceptuar y priorizar sobre ese conjunto de tecnologías que el Ministerio propondría.
Indiscutiblemente lo que se viene es un “momento de verdad” cumbre que pondrá en blanco y negro qué servicios de salud recibirán finalmente los colombianos cuando los requieran. Se espera que lo que se decida colme las expectativas de una paciente y sufrida sociedad que exige menos retórica y demagogia en este sensible sector, y más realidad efectiva frente al reconocimiento y respeto a un derecho fundamental.
Por Ulahy Beltrán López
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