El pasado 29 de agosto un juez del Tribunal Provincial de Samui le impuso a Daniel Sancho una sentencia de cadena perpetua por el asesinato del cirujano plástico Edwin Arrieta, en Tailandia.
De acuerdo a esta noticia, Nieves García una mujer excarcelada también condenada a cadena perpetua en Tailandia, habló sobre los posibles escenarios que le podrían dar la libertad a Sancho.
En un especial de Telecinco manifestó que estuvo en la prisión central de Klong Pren, llamada también Lard Yao, y de cómo fue liberada de su pena.
Fue muy clara en decir que muy seguramente Daniel no iba a cumplir esa condena, pues por una buena conducta y al tratado que tienen España y Tailandia, podría salir mucho antes.
La historia de Nieves comienza en el 2010 cuando fue detenida y encarcelad por un delito de tráfico de estupefacientes.
Sin embargo, por un tratado que tiene Tailandia con España, pudo salir de la condena de cadena perpetua. Estuvo en prisión ocho años, y espero cinco años más para que la trasladaran a España.
Cuando llegó a España esperó meses para salir en libertad total. “Al llegar aquí a España, mientras se arreglaba todo, estuve seis meses. Llegué el 1 de febrero y mi libertad total la tuve el 5 de agosto”, dijo Nieves.
Habló sobre el abogado que le asignaron para su caso en Tailandia. “Ese señor no hizo absolutamente nada. O sea, ese señor solo se puso la toga e hizo acto de presencia, pero no movió ni la boca”.
Asimismo, señala que la mayor barrera es el idioma y que sus compañeras en prisión también le dijeron lo mismo.

Fue enfática en decir que Sanchi saldrá libre. “Claro que va a volver”. Reveló que muchos presos españoles se han beneficiado de amnistías para acortar su tiempo de prisión y regresar a España.
“En esa primera amnistía él recibe 50 años, sucesivamente, cuando venga otra amnistía, le vuelven a reducir la pena. O sea que no va a llegar a cumplir los 50″, indicó.
Esto quiere decir, que Daniel cuando cumpla los ocho años en prisión, podrá acudir al tratado que tiene con Tailandia para salir libre.
“Los propios presos intentan hacerte daño, dañar tu reputación, y más cuando no hablas el idioma”, narró.






















