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Cada comienzo de año llega cargado de expectativa, optimismo y disposición al cambio. Enero suele ser ese mes en el que cientos de personas escriben sus resoluciones y objetivos con tal convicción que creen firmemente que podrán cumplir todo lo que anotan en un papel o lo que desean mientras comen unas cuantas uvas. Es un mes marcado por la intención y la fe en las capacidades propias.

Ese mismo espíritu de optimismo y deseo de transformación atraviesa la obra de Yoko Ono, una artista cuya práctica ha estado siempre guiada por la idea del cambio. En su obra, este anhelo no aparece como un tema aislado, sino como una constante.

Ono es una figura controversial y, para muchos, más conocida por su vida personal que por su trayectoria artística. Su relación con John Lennon, quien fue miembro de la famosa banda The Beatles, suele opacar su producción creativa. Sin embargo, incluso esa relación estuvo motivada por ideales de transformación social, pacifismo y esperanza, valores profundamente presentes en su obra.

Una de las piezas que mejor representa esta visión es Wish Tree, una instalación participativa que invita al espectador a escribir un deseo en un papel y colgarlo en un árbol. La obra apareció por primera vez en 1966 y tuvo tal recepción que Ono la ha realizado en distintos museos alrededor del mundo. Con el paso del tiempo, incluso adaptó la pieza al entorno digital, permitiendo que cualquier persona pueda participar desde su sitio web.

Así como Yoko Ono ha representado a través de su obra la esperanza del cambio, muchas veces en nuestra vida cotidiana basta con detenernos un momento y mirar de otra forma. Ver con atención, con sensibilidad y con ojos de arte puede ser el primer paso hacia el cambio.

Natalia Aguilar Yarala

aguilaryaralanatalia@gmail.com