'Viva la revolución de los pescadores', gritó desde su piragua un nativo de la isla de Bocachica, mientras un compañero ondeaba la bandera de Colombia.
A las 7:30 de la mañana se concentraron cerca de 30 canoas y lanchas de habitantes de las islas de la bahía de Cartagena para realizar una marcha acuática, que terminó con una concentración de embarcaciones a un costado de canal navegable que permite el acceso de los buques cargueros y de placer al puerto local, en inmediaciones de Bocachica.
Alterados, a las 10 de la mañana, los manifestantes intentaron bloquear el canal, porque querían contar con la presencia del alcalde Manuel Vicente Duque para que atendiera sus requerimientos.
Los pescadores, algunas mujeres y jóvenes, participantes del mitin acuático, pidieron atención inmediata para resolver el problema de contaminación que afecta a la bahía y que, según dijeron, es la causa de enfermedades entre los niños, así como la eliminación de una de las formas de sustento familiar, como es la pesca artesanal, que por años la han desarrollado.
Los nativos llevaron pendones y pancartas con mensajes alusivos a su lucha, a su tragedia, que se ha visto agravada en los últimos años. Reclaman por su bahía descontaminada, la que les proveía peces y bienestar para sus familias.
El directivo del Consejo Comunal de la comunidad negra de Bocachica, Pedro Guerrero, dijo que lo que está pasando 'es nefasto' para cientos de pescadores y para sus hijos y mujeres.
'Cardique, la Universidad de Cartagena y una universidad del extranjero hicieron estudios que demuestran que en la bahía hay contaminación y aún así Cardique expide licencias que lo que hace es afectar más a nuestros pescadores', sostuvo el líder.
Agregó que la movilización era pacífica, pero que si no tomaban medidas para resolver esta crisis ambiental, alimentaria y humana, 'nos veremos obligados a cerrar el canal'.
El mes pasado la Contraloría General de la República entregó los resultados de una investigación que demuestra que en la bahía hay metales como mercurio y zinc, que ponen en peligro la vida de habitantes isleños y especialmente de Bocachica y Caño del Oro.
La Alcaldía de Cartagena, tras conocer esta situación, dio la orden de suspender las actividades de pesca artesanal en la bahía por el grado de contaminación descubierta. Sin embargo, los nativos dijeron que no es suficiente que se adopten medidas transitorias, sino completas.
Como si fuera poca la gravedad de la situación ambiental de las aguas de la bahía, hace unas semanas un buque de carga descargó una sustancia oleaginosa que provocó una amplia mancha en este cuerpo de agua que provocó fuertes olores en la zona isleña.





















