La víctima recibió el disparo en la cabeza que lo dejó muerto en el sitio.
Gracias a la cooperación ciudadana se pudo detectar el accionar ilegal de un grupo organizado de personas en este sector.
Las tierras fueron entregadas a 282 familias rurales, en las regiones del Bajo Cauca, el Magdalena Medio y el Urabá antioqueño.
El señalado agresor habría atacado a la víctima con un palo por la espalda, causándole la muerte, y posteriormente hurtado sus pertenecías.
Este sujeto tenía anotaciones judiciales por el delito de tráfico y porte de estupefacientes.