Según una bióloga, esto es mucho más común de lo que parece, pero pocas personas entienden por qué sucede.
Investigadores analizaron cómo es el procesamiento neuronal de señales relacionadas con el gusto en el tálamo mediodorsal, utilizando ratones de laboratorio como referencia.
Expertos aseguran que esta práctica diaria produce un efecto sobre la salud cerebral.
El estudio, publicado en BMJ Journals, analizó a 110 personas con diferentes cargas horarias semanales.
El cerebro utiliza dos formas para decidir: una forma lenta, racional, estudiando y analizando todos los factores. Y la otra, rápida, instintiva que podíamos precisar como automática.