Se trata de Estiven de Jesús Luna De Moya, quien figuraba en el cartel de los más buscados por la Policía Metropolitana de Barranquilla y por quien ofrecían hasta $40 millones de recompensa por su paradero.
Presuntamente esta persona cumpliría el rol de cabecilla y sicario en el territorio peninsular, así como el responsable de los videos intimidatorios difundidos a través de las redes sociales para sembrar pánico en la comunidad.
El operativo fue realizado por la Policía Metropolitana, en el barrio La Nevada, de esta capital.
Al sindicado le incautaron una granada de fragmentación y tres celulares, elementos con los que al parecer extorsionaba a sus víctimas en esta zona de la península.
Este sujeto sería dinamizador de homicidios y tráficos de estupefacientes en el Cesar, La Guajira y el Magdalena.