Militares ecuatorianos encontraron y destruyeron este domingo otros treinta campamentos en donde presuntamente se realizaban actividades de minería ilegal, ubicados en los municipios de Eloy Alfaro y San Lorenzo, de la provincia de Esmeraldas, fronteriza con Colombia.
Este hallazgo se suma a los otros treinta y tres campamentos que el Ejército destruyó en días pasados en la misma zona, donde se han reforzado los operativos contra la minería ilegal y grupos armados provenientes de Colombia.
Este domingo, los soldados encontraron en esos sitios una retroexcavadora, ocho procesadoras tipo z, once bombas de agua, cuarenta tanques con diésel, seis armas artesanales, cargadores de armas y cartuchos y repuestos para bombas de agua y maquinaria, entre otras herramientas.
Según el Ejército, el operativo generó una afectación de unos 1,8 millones de dólares a los grupos al margen de la ley que se asientan en estos municipios.
Las operaciones militares contra la minería ilegal se han intensificado en los últimos meses en Ecuador, especialmente después de que once soldados fueran asesinados el pasado 9 de mayo en una emboscada mientras realizaban un operativo en la Amazonía, un ataque atribuido a los Comandos de la Frontera, grupo disidente de la exguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Los solados han intervenido varios enclaves en el país, entre ellos la localidad de Buenos Aires, en la provincia norteña de Imbabura, un sitio que no había podido ser controlado anteriormente por las fuerzas de seguridad y en el que el Gobierno declaró el “fin” de esta práctica ilegal de la minería en octubre pasado.
Posteriormente, las Fuerzas Armadas se trasladaron al sur del país, donde bombardearon otra veintena de campamentos instalados de manera irregular, y desde esta semana han vuelto a actuar en el norte.
De acuerdo a las autoridades, grupos como los Comandos de la Frontera se han aliado con organizaciones criminales ecuatorianas como Los Lobos para explotar varias zonas de minería ilegal en el país.