Estados Unidos aseguró que los ataques aéreos destruyeron 'varias instalaciones' ubicadas en un punto de control fronterizo cercano a Irak y utilizadas por Kataib Hizbulá y otra milicia proiraní. 'Esta operación lanza un mensaje inequívoco: el presidente Biden actuará para proteger al personal estadounidense y de la coalición', afirmó el Pentágono en su comunicado. Una semana antes, el pasado día 15, un soldado estadounidense resultó herido y un contratista murió en Erbil, la capital del Kurdistán iraquí, tras el impacto de varios 'katiushas', tres de ellos en el aeropuerto de la capital.