La parálisis parcial de cuatro de las cinco líneas del metro de Sao Paulo por una huelga por tiempo indefinido a una semana del inicio del Mundial de fútbol provocó grandes trancones en la mayor ciudad brasileña e incidentes en una de las estaciones del sistema subterráneo.
Un grupo de usuarios del metro, usado diariamente en Sao Paulo por 4,5 millones de personas, invadió la estación de Itaquera, una de las de mayor movimiento, y alcanzó a provocar algunos daños antes de que la Policía lo desalojara.
El sindicato que representa a los 9.800 trabajadores del metro de Sao Paulo declaró la paralización a partir de este jueves tras rechazar el aumento salarial del 8,7% ofrecido por la operadora del sistema público de transporte y exigir un reajuste del 16%. La huelga por tiempo indefinido fue aprobada por una asamblea de trabajadores en la noche del miércoles.
Según el secretario general del sindicato, Alex Fernandes, cerca del 98 % de los operadores del metro se adhirió a la paralización pese a que un tribunal de justicia, por petición del Ministerio Público, determinó que el sistema funcione en un 100% de su capacidad en horarios pico y en un 70% en los demás horarios.
Los sindicatos de diferentes sectores en varias ciudades de Brasil están aprovechando la inminencia del Mundial de fútbol para presionar con huelgas y manifestaciones, y reforzar sus pretensiones. Efe


