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El danés Jonas Vingegaard (Visma Lease a Bike) dio de “manera inesperada” un golpe de mano a la Vuelta con una demostración en solitario que le dio la victoria en la novena etapa, disputada entre Alfaro y Valdezcaray, de 195,5 km, en la que mantuvo el maillot rojo, de manera testimonial, el noruego Torstein Traeen (Bahrain).

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“No estaba previsto el ataque, pero me encontré bien y lo intenté”, dijo Vingegaard tras cruzar la meta abrazando la gloria con un tiempo de 4h.32.10. Se movió por sensaciones, no por táctica premeditada, y la jugada le salió de cara al danés, quien batió por 24 segundos, más 10 de bonificación, al británico Tom Pidcock y a un rival directo, el portugués Joao Almeida.

El ‘palo’ fue más contundente para otros candidatos, entre los que ya se encuentra Raúl García Pierna, que entró a 1.48 minutos junto a Bernal, O’Connor, Jorgenson, Soler y Ciccone. También sufrió los efectos colaterales del ataque de Vingegaard el noruego Traeen, pero se mantuvo líder. Objetivo cumplido para uno y otro.

Vingegaard (Hillerslev, 28 años), doble ganador del Tour de Francia, logró en la cima riojana su cuarta victoria en la Vuelta, la segunda en la presente edición, y ya suma 40 como profesional. El ciclista nórdico comanda la lista ‘real’ de la Vuelta, a 37 segundos de Traeen, quien disfrutó de su tercer día con la camiseta roja.

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Almeida, principal damnificado de la jornada, es tercero a 1.15, Pidcock cuarto a 1.35 y en la horquilla de un minuto se juntan Gall, Ciccone, Jorgenson, Hindley, Bernal y Soler, primer español, en el puesto 12.

El pelotón sentencia la escapada

Etapa riojana con la salida en Alfaro, el “paraíso de las cigüeñas, con destino a la estación de Valdezcaray, adonde no llegaba la Vuelta desde hacía 13 años. Una jornada unipuerto a la que pronto retaron cinco corredores: el polaco Kwiatkowski, un veterano excampeón del mundo, se juntó a los debutantes Hessmann (Movistar), Ryan, Vermaeke y Slock.

La escapada estaba sentenciada desde su origen por el estricto control del pelotón, que permitió una ventaja máxima de 2.45 minutos a 92 km de meta. Equipos como Lidl y Q.36.5 querían jugar sus bazas para Ciccone y Pidcock en el ascenso a Valdezcaray. Además, el quinteto tuvo que lidiar con un par de tormentas de agua que mermaron su duelo contra la marabunta.

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El guion se plasmó a rajatabla a 12,5 meta, cuando el quinteto que animó la etapa sacó la bandera blanca. El pelotón, a toda máquina, irrumpió a pie de puerto con una lucha encarnizada por coger la posición de combate.

Valdezcaray (1a, 13,2 km al 5 por ciento) no ofrecía un ascenso demasiado exigente y además todos los aspirantes a la etapa, los hombres de la general, e incluso algunos esprínteres, mantenían las opciones intactas para coronarse en la estación de esquí.

El Visma rompe la carrera y Vingegaard se exhibe en solitario

La etapa en juego, los favoritos a escena. El Lidl trató de controlar la subida con Carlos Verona tensando en cabeza. Y llegó el mazazo a 11,3 km de la cima. El Visma reventó la carrera por la tremenda. Atacó Jorgenson y lanzó al jefe Jonas Vingegaard, que se marchó en solitario tras dejar plantado a Ciccone.

Fuerza y determinación de Vingegaard con mucho puerto por delante. El hachazo desesperó a Almeida, Pidcock y Gall, incapaces de mantener a raya al danés, e iba alejando a marchas forzadas a Ciccone y Egan Bernal, e incluso al líder, que se iba ya despidiendo de la roja.

Bajo la lluvia, y mientras Almeida y compañía hablaban para buscar soluciones a la sangría que estaban sufriendo, Vingegaard apretó los dientes. Era la mejor versión del doble ganador del Tour de Francia, esa que se echó en falta en etapas como Andorra o Cerler.

En un puerto de menor enjundia sucedió lo que no había pasado en etapas de montaña pirenaica. Vingegaard desplegó su poderío dispuesto a llegar a la primera jornada de descanso con el maillot rojo, la prenda que va y viene a conveniencia. En esta ocasión con un inteligente cálculo para dejar la ‘tostada’ al modesto Traeen, feliz de líder.

Mientras, Vingegaard, patrón real de la Vuelta, descansará con la carrera bajo control. Es el más poderoso, ha alejado a Almeida en la general y su condición de indiscutible favorito se ha visto reforzada con la demostración “inesperada” de Valdezcaray.

Este lunes la Vuelta disfrutará de la primera jornada de descanso entre La Rioja y Navarra, en espera de la décima etapa, que se disputará el martes con el final en alto de Larra Belagua, donde los favoritos volverán a medir sus fuerzas.