El hecho quedó grabado y se presentó cuando faltaban muy pocos minutos para que se terminara el primer tiempo, en donde Holgado tras una aparatosa caída, levantó su mano y mostró como tenía su dedo anular totalmente torcido. En muy pocos minutos el delantero fue auxiliado por el equipo médico del cuadro Escarlata. Rodrigo luego siguió jugando como si nada.