La Selección Colombia hizo lo máximo que podía en el Torneo Preolímpico Sub-23. Tal vez más de lo que sus condiciones colectivas e individuales ofrecían. Y muchísimo más de lo que apostaban por ella antes de la competencia. No daban ni un centavo por Arturo Reyes y sus pupilos.
Ni Colombia ni Uruguay ni ninguna de las otras seis selecciones que se quedaron en la primera fase eran mejores que Argentina y Brasil, los combinados que finalmente, con todos los méritos, se clasificaron a los Juegos Olímpicos Tokio-2020. Esa es la realidad.
‘La Albiceleste’ y ‘La Canarinha’ fueron muy superiores a todos los demás en todo sentido. Por eso ambos llegaron invictos al último duelo, en donde Brasil salió airoso y le propinó la única derrota a los gauchos, ya campeones y sin presiones.
Sé que muchos van a decir que mi pensamiento es mediocre y que “por eso es que estamos como estamos”. Pero es lo que se vio en la cancha. Hiciera lo que hiciera Arturo Reyes, y por más esfuerzo que pusieran nuestros jugadores (creo que lo dieron todo), Argentina y Brasil se iban a terminar quedando con el tiquete a territorio japonés porque poseían mayores virtudes futbolísticas.
No siempre se pierde porque el equipo que uno cubre o apoya hace las cosas mal, a veces, como esta vez, tiene adversarios que lo superan. Así de sencillo.
Lástima la opaca presentación de despedida ante Uruguay. Ahí sí hubo una combinación de cualidades del adversario, agresivo, ordenado y con puntería perfecta, y errores del local, al garete y sin claridad ni contundencia ofensiva. Pero ganar hubiera servido de nada porque Brasil hizo su tarea después.
Arturo Reyes ha recibido demasiado ‘palo’ injustamente. El técnico samario se equivocó, como cualquier otro entrenador, pero le llovieron críticas de principio a fin, sin descanso, como a ningún otro. Todo se lo cuestionaron. Si sustituía, si no. Que esto, que lo otro. Siempre hubo un ‘pero’ para sus decisiones y le reconocían muy poco sus aciertos, que los tuvo y bastante. Por algo él y sus pupilos lograron sacarle un puntico al duro Brasil en el inicio del cuadrangular final, casi le empatan a Argentina en la agonía del juego y mantuvieron la esperanza de clasificación hasta el último día. Al final ocurrió lo que todos, con el transcurrir de la competencia, nos imaginamos, clasificaron los mejores.








