Carlos Queiroz, técnico de la Selección Colombia, dio a conocer los nombres de los 23 jugadores para los dos partidos amistosos que se jugarán la próxima semana ante Brasil y Venezuela. En ella, impera la continuidad en la base que actuó en la Copa América, además la citación de cuatro arqueros para ir dándole fogueo a los potenciales reemplazos de Ospina, que le dio poca y ninguna oportunidad a sus suplentes durante estos años y que cada vez tiene menos continuidad en su equipo en Europa; la aparición de un par de noveles jugadores, y la ausencia de habituales y connotados integrantes como James Rodríguez (lesionado), Falcao, Edwin Cardona y Santiago Arias. No menciono a Quintero ni tampoco a Fabra, que han tenido buenas actuaciones en la Selección, porque están en el proceso de lograr la recuperación plena después de serias lesiones y larga incapacidad.

La presencia del joven lateral Muñoz, transpolado con buen suceso a mediocampista por el técnico Osorio en Nacional, lo convierte en un ensayo en la búsqueda de un ida y vuelta en esa zona del campo en la Selección (solo Mateus Uribe esporádica ente lo ha hecho a buen nivel). La de Berrío, para insistir con jugadores con características y funciones de puntero. Y la de Orejuela, el lateral del Cruzeiro, para ver si con su mejor manejo le saca ventaja a un cumplidor Medina y a un disminuido Arias, hoy suplente en el Atlético de Madrid.

Y en estos amistosos, más allá de las variantes y las pruebas que se permiten los entrenadores en ellos, se podrá ver a la Selección sin un ‘10’. Que no es una catástrofe en el fútbol de hoy, siempre y cuando, a mi juicio, se cuente con volantes de buen manejo del balón y de los tiempos, y con un o algunos delanteros que sepan asociarse, aún sin tener, en ninguno de ellos, el perfil del clásico diez. En este sentido, creo, que en esta convocatoria no abundan ese tipo de jugadores. Los hay potentes, habilidosos y veloces en el ataque, y recuperadores y de esfuerzo en el medio, lo que podría ser útil en un patrón de juego más directo que parece ser el gusto del técnico.

En la Copa América recientemente disputada en Brasil, aún con James en la titular y Cardona jugando por momentos, la idea fue la de no girar alrededor de un ‘10’ sino darle paso rápido, sin un obligatorio peaje, a las transiciones ofensivas. El reto, insisto, es que la rapidez y la intensidad, con y sin balón, y la búsqueda más frontal que pretende Queiroz, no caiga en la imprecisión y la inarmonía colectiva y la atrofia de las naturales características del futbolista colombiano. Estos partidos están para ir viendo quiénes encajan y a quienes les cuesta un poco más.