¿Quieres recibir notificaciones?
Si
No
INGRESAR Explora tu perfil

Amigo lector,

Haz disfrutado 5 de 10 contenidos gratuitos.

Nuestro deseo es que continues informandote y disfrutando de todo nuestro contenido, por eso te invitamos a iniciar sesión ó crea tu cuenta gratis en nuestro portal.

SUSCRÍBETE
Opinión

La caja de Rappi

La falta de rigor en un desordenado mercado de servicio de mensajería y domicilios trae como consecuencia una serie de hechos parecidos al ocurrido recientemente en Barranquilla. El vil asesinato de la empleada doméstica Angélica María Ruiz, ocurrido hace una semana en el barrio El Limoncito, y que origina este comentario, obedece a una anárquica ola de ofertas de este tipo de empresas que, si bien brindan un servicio necesario en muchas ocasiones, por la falta de control interno se prestan para todo tipo de hechos irregulares, o, como el crimen en mención, ilegales.

Anotemos que existe una reglamentación del servicio postal, y aunque el correo clásico ya no es una práctica tan usual, esas normas rigen para los domicilios o mensajerías. La ley que reglamenta esta práctica señala el ámbito de aplicación, objeto y alcance de la norma, tratándose de una operación que puede ser manejada por particulares, siempre con la supervisión del Estado. En ese aspecto el Estado se ha quedado corto, tal vez bajo la presunción de la disminución del desempleo a partir de la creación de más empresas operadoras. Y es posible, solo que la actividad, en un país como el nuestro, puede ser de riesgo.

¿Quién y con cuál autoridad y conocimiento vigila a los llamados domiciliarios? ¿Tienen las empresas un manejo riguroso de su personal? ¿Cómo prevén situaciones de riesgo? No hay respuestas claras en lo particular. La ley 1369 de 2009 señala cómo debe ser el régimen general de prestación de los servicios postales y lo pertinente, a las entidades encargadas de la regulación de estos servicios, que son un servicio público en los términos de la Constitución Nacional. Su prestación estará sometida a la regulación, vigilancia y control del Estado, con sujeción a los principios de calidad, eficiencia y universalidad, entendida esta última, como el acceso progresivo a la población en todo el territorio nacional.

Tal vez el legislador no previó, como ocurre en muchas ocasiones, la forma como iba a crecer esa actividad por diferentes razones sociales, laborales y de costumbre y uso de los colombianos. Las normas sobre el servicio establecen que estos están bajo la titularidad del Estado, el cual, para la prestación, podrá habilitar a empresas públicas y privadas.

La ley dice que se entiende por servicios postales, el servicio público de recepción, clasificación y entrega de envíos de correspondencia y otros objetos postales y estos comprenden la prestación del servicio de correos nacionales e internacionales y del servicio de mensajería especializada. En última clasificación se encuadran las empresas de mensajerías y las plataformas como Rappi, de creación colombiana y de reconocido éxito y eficiencia.

Ya esa plataforma ha tenido algunos inconvenientes de tipo legal relacionados con quienes operan en la calle, en parte por la falta de seguridad social o quién los protege si transitan desordenadamente por las calles en busca de unos cuantos pesos. Al parecer la inducción en este oficio, muy dado para jóvenes universitarios, no es muy profunda ni clara. O simplemente no se da. Se pregunta la opinión pública, a partir del asesinato Angélica María Ruiz, ¿quién vigila a los domiciliarios?

mendietahumberto@gmail.com

Más Columnas de Opinión

Horacio Brieva

Cuarentena, pandemia barata y desempleo

Según el Dane, en abril se perdieron 5,3 millones de puestos de trabajo, lo que disparó el desempleo al 19,8%. Para aliviar esta situación, un bloque de senadores de varios partidos ha presentado un proyecto de ley para que se cree una renta b

Leer
Álvaro De la Espriella

Presidente, es el momento

Todos los colombianos conocemos el impacto negativo sobre nuestra economía se ha producido la pandemia mundial cuyo resultados investigativos no se configuran en solo el diagnóstico. Por el contrario, ya lo sabemos, todos los días laboratorios,

Leer
Alfredo Sabbagh

No es una película

Las imágenes estremecen por lo poderoso de lo que representan. Decenas de miles de personas en distintas ciudades de los Estados Unidos salen a la calle a protestar por un nuevo caso de abuso de autoridad en contra de la población negra. El “N

Leer
Amylkar D. Acosta M.

La nueva normalidad

Como bien dijo el Papa Francisco, “prepararnos para el después es importante”, lo urgente no nos debe llevar a desentendernos de lo importante. Es entendible que no estuviéramos preparados para enfrentar esta contingencia, pero sería imperd

Leer
Ver más Columnas de Opinión
La sesión ha sido cerrada con exíto
Por favor, complete su información de registro aquí
DETECTAMOS QUE TIENES UN BLOQUEADOR DE ANUNCIOS ACTIVADO
La publicidad nos ayuda a generar un contenido de alta calidad
No quiero apoyar el contenido de calidad
X
COMO REPORTAR A WASAPEA
1) Agrega a tu celular el número de Wasapea a EL HERALDO: +57 310 438 3838
2) Envía tus reportes, denuncias y opiniones a través de textos, fotografías y videos. Recuerda grabar y fotografiar los hechos horizontalmente.
3) EL HERALDO se encargará de hacer seguimiento a la información para luego publicarla en nuestros sitio web.
4) Recuerda que puedes enviarnos un video selfie relatándonos la situación.
Ya soy suscriptor web