P.: Barranquilla acaba de ser elegida sede del ‘Mundial de bebidas espirituosas’ de 2020. ¿Por qué espirituosas? Mabel E. Cortés, B/quilla 

R.: En julio de 2017, contesté así a una pregunta parecida: “En español, ‘bebidas espirituosas’ deriva del inglés spirits, y este del latín spirĭtus, que, además de espíritu, significa aliento, vida, vaho, vapor. Su origen tiene varias versiones, algunas aparatosas. Se afirma que en el siglo XIII los primeros destiladores europeos, al notar que parte del alcohol destilado se había evaporado, y al no conocer el porqué, imaginaron que los espíritus se lo habían bebido. Otra versión dice que al percibir el ‘vapor sutilísimo que exhalan los licores’, que como espejismo de asfalto parece emanar de la botella, creían que este era el espíritu del licor que escapaba de su encierro. Otra, que la idea inicial era mezclar el alcohol con frutos o hierbas maceradas y usarlo como un elíxir medicinal capaz de devolverle su espíritu a un muerto. Y otra, ocurrente, que así se les dice porque despiertan el espíritu antes de volver a dormirlo.”

P.: El porro Micaela, de Luis C. Meyer, dice: “Ella quiere que me pase todo el día […] en una hamaca y que no vaya a porrear”. ¿Qué es porrear aquí? Samuel Whelpley, B/quilla

R.: Es, simplemente, ir a bailar porro. Pero puede ser tocar el porro, que, según el antropólogo Aquiles Escalante, es un tambor pequeño, o porrito, con el que se interpretaba esa música, aunque el padre Revollo, citado por Alario di Filippo, dice que es uno “largo de forma cónica truncada que usa el pueblo en sus bailes”. Porrear también puede aludir a los golpes dados al tambor con un porro o manduco, una de cuyas puntas se cubre con un bulbo de tela u otro material. Sobre porro en cuanto sinónimo de manduco, dice Corominas que quizá venga del latín pŏrrum (puerro) por su semejanza con esa cebolla de tallo largo como un bulbo en un extremo.Porrear también es liar marihuana, alcance desconocido en América en los años cuarenta, cuando se escribió Micaela, pues solo surgió en España años después.

P.: En su “Gazapera”, Argos dijo una vez que no debe decirse lanzamiento, sino inauguración, presentación… Hugo Camargo De Arco, B/quilla

R.:Por ser de uso corriente, no veo la incorrección al llamar lanzamiento a la presentación de un libro o de un evento. El habla es un ser vivo, y así sus engendros resulten repelentes, con el tiempo se registran en el diccionario, que en este caso dice que lanzamiento es “promoción, puesta en conocimiento público de una persona o de un producto”. Busqué los argumentos de Argos en su libro póstumo Gazaperas gramaticales, que recoge grandísima parte de sus respuestas, y no hallé nada sobre lanzamiento. Si él objetó su utilización con el sentido descrito, el uso se llevó por delante sus razones. Quizá para Argos, pensador del lenguaje, ese empleo era muy reciente y pudo haberle resultado antipático el tono comercial que conlleva.

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