P.: ¿Es cierto que el juego de mesa llamado parqués es invención colombiana? Pedro Gallego, B/quilla.
R.: Es cierto, al menos el parqués que se juega en Colombia. El original surgió en la India, y desde allá fue traído a nuestro país por trabajadores llegados en el siglo XIX para laborar en cultivos de tabaco, azúcar y otros, propiedades de firmas comerciales inglesas. Se dice que es el juego de mesa nacional porque aquí se adoptó un formato particular y reglas distintas para jugarlo. En Argentina, Chile, Perú, Uruguay y Venezuela tiene variantes, y se llama ‘ludo’ (del latín ludus, juego); en la India se llama parchesí, derivado de pacīsī, voz de la lengua hindi; en España y otros lugares se le dice parchís; en Estados Unidos parcheese, y en gran parte de Colombia parqués (del francés parquet), galicismo referido a una pieza de madera constituida por trozos de diferentes colores que conforman un dibujo geométrico, semejante al que aparece en el tablero de juego.
P.: La casi olvidada expresión ‘¡embúa!’, muy usada en los pueblos del sur de La Guajira, ¿a qué se refería? Fabio Martínez, B/quilla.
R.: El origen de esta expresión, de etimología desconocida, es difuso. El columnista de EL HERALDO, Amylkar Acosta, en su Lexicón de guajirismos, apunta que ¡embúa! es “expresión de desprecio hacia alguien, desaire. Ej.: ‘Cuando le dijeron que ella no quería salir con él, su única respuesta fue: ‘¡Embúa!’ ”. Consuelo Araujonoguera, en su Lexicón del valle de Upar, como sinónimo de ¡embúa! registra ¡ambuá!, y dice: “Que denota incredulidad o desprecio ante algo o alguien en quien no se cree. Ej.: Cuando Pedro dijo que iba a comprar un carro exclamé: ‘¿Un carro, Pedro?... ¡Ambuá!... No sé con qué, si no tiene ni pa’ comé’. También significa no me importa, me tiene sin cuidado: ‘No me invitaron al baile, pero me da lo mismo. Pa’ lo buenos que son, ¡ambuá!...’ ”.
P.: Leí: “Se elevan las tensiones sino-estadounidenses”. ¿No es chino-estadounidenses? Blas Del Río, B/quilla
R.: China en latín se decía Sinae. Por eso, es correcto “tensiones sino-estadounidenses”, aunque en casos como este se dice ‘sino’ y no ‘chino’ más que todo por influencia del inglés. ‘Sino’ tiene el sentido de estudio de la civilización, la literatura, las costumbres, la lengua y la historia china, pero con un sentido suprarregional, y por eso se habla de lenguas sinotibetanas y siníticas, en tanto que ‘chino’ se relaciona solo con el país llamado China, y por eso se dice filósofo chino, amor por lo chino, guerra chinojaponesa. En los siglos XIII y XIV, luego de los viajes exploratorios del veneciano Marco Polo al Lejano Oriente, surgió la sinología (del francés sinologie), que después se consolidó como disciplina científica seria a raíz de las narraciones de curas misioneros que pretendían convertir al catolicismo al pueblo chino sin medir que cometían un atentado infame contra las tradiciones de una cultura milenaria.
edavila437@gmail.com








