No podemos desconocer, ni más faltaba, que los gobernadores Verano y Segebre, antecesores de la doctora Noguera, imprimieron un enorme impulso al desarrollo incipiente de la industria del turismo en el departamento, visionado por quien escribe estas líneas desde hace muchos años soñando con traer a estas tierras con su potencial en el tema lo que trabajamos, impulsamos, coordinamos y aplicamos en el ámbito internacional. La llegada de Elsa Noguera ha impreso el impulso definitivo para montar un escenario que ya está construyendo la infraestructura, está avanzando en capacitación preparando escenarios e insumos.
El equipo que admirablemente complementan el doctor Miguel Vergara Cabello y la doctora Pamela Lozano no puede ser mejor. Sí, es que para manejar el turismo se necesitan personas especiales. Ahí está el caso magnifico de Flavia Santoro, que desde su misión en Procolombia le está dando la vuelta al concepto moderno del turismo en Colombia inserto en la mentalidad productiva. ¿Qué es? Es la asimilación mental, el convencimiento de que sí podemos con éxito incursionar en este campo de la vida humana que se convirtió mundialmente en la industria del futuro. Antes no teníamos en el Atlántico y en su capital, que también está avanzando muchísimo con éxito en el tema, la convicción de que podríamos abrir brechas en ese sentido.
Siempre mentalmente teníamos la composición de que al hablar de turismo ubicábamos la atención en Cartagena y Santa Marta, justificadamente. Barranquilla era otra cosa: comercio, industrias, puerto marítimo y fluvial hasta que, con un grupo de personas que abrevamos en los aires de otros continentes, nos dimos cuenta de que si se podía aquí, en este departamento, donde tenemos y avanzamos hoy día mucho, playas, deportes, artesanías, monumentos y museos, gastronomía, áreas bucólicas de ecología sorprendente, avistamientos de especies maravillosas en animales exóticos, fiestas patronales esplendorosas, actitudes sociales costumbristas de una riqueza única. Es decir, teníamos con qué, pero no lo estábamos aprovechando.
La gobernadora Noguera compactó este sistema articulándolo con los municipios, logrando una integración sólida que se perfila sostenible y tremendamente atractiva para nacionales y extranjeros. Ya empezaron a atisbarse iniciativas atrayentes como la ruta de Macondo, por ejemplo, con el legado de García Márquez, o llevar a la práctica el concepto del “paquete” turístico con paradas y permanencias en Barranquilla, dos días en Parque Tayrona y la quinta Bolívar más playas e historias, y otros dos días en Cartagena con sus murallas que hablan al oído de los enamorados, sus balnearios e islas y esa historia de mártires que envuelve la nostalgia de los piratas y los galeones. Pero ya está el Atlántico vigente y Barranquilla. Ya dijeron aquí presente con todo lo que hemos mencionado y su hotelería hoy muy bien dirigida y altamente profesional en todas sus escalas. En un resumen de ideas ya estamos insertos en el profesionalismo de este pacto de turismo impulsado y respaldado por la Gobernación que nos abre muchas puertas más, creando empleo, mostrando nuestras riquezas, invitando a disfrutar un turismo con todas sus especialidades y subdivisiones, donde eventos de salud, de naturaleza, por ejemplo, pueden direccionar muchos visitantes.








