Hace unos días el presidente Gustavo Petro entró en una discusión en redes sociales sobre la matriz energética del país, afirmando incluso que lo publicado por la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) que hace parte de su mismo gobierno, estaba equivocada en lo referente a la proveniencia de la energía que mueve al país y que él los había mandado a corregir, pero no le hicieron caso.
Les soy sincero, quise escribir esta columna por dos motivos, el primero es que en mi rol de profesor universitario siento la obligación moral de enseñar cuando se habla de manera errónea de los temas que manejo, y el segundo, es la tristeza que me da leer los trinos del presidente donde demuestra que después de casi 4 años no logró entender cómo es y cómo funciona la matriz energética del país y prefirió quedarse con el discurso facilista e ideologizado de la energía, permitiéndome entender por qué la política energética en Colombia vive su peor crisis.
El presidente confunde conceptos tan básicos que debe saber cualquier persona que dirija el sector energético del país. No ha entendido la diferencia entre la matriz energética total y la matriz eléctrica, el cree aún que la energía que consume el país es solo esa que corre por las líneas eléctricas del sistema nacional interconectado.
Textualmente dice en su publicación que Colombia tiene una de las matrices más limpias del mundo, y claro, mucha gente en el país lo piensa así y es entendible por eso es importante aclarárselo a la gente, ¿pero el presidente? Ese si que lo debe tener muy claro. Cuando Petro habla de matriz limpia se refiere solo a la matriz eléctrica, esa donde las hidroeléctricas producen entre el 60 a70% de la electricidad, las termoeléctricas entre el 24 y el 28% y la solar y otras entre el 2 y el 8%.
En ese contexto es aceptable que el colombiano promedio pueda decir que, si tenemos una matriz limpia, porque seguramente, no conoce el resto del consumo de energía que tiene el país, por eso vamos a explicarlo.
La matriz eléctrica hace parte de la matriz energética total, y esta, corresponde solo al 18% de todo el consumo nacional, es decir, la electricidad que llega a todo el país, todas las ciudades, pueblos, corregimientos, etc., nos entregan el 18% de la energía total que consumimos, ósea que sumando las hidroeléctricas, termoeléctricas y solar, todas juntas no suman más de ese valor.
La energía restante de nuestra matriz viene de combustibles fósiles de manera directa, por ejemplo, la gasolina, el diésel, el jet fuel, para el sector transporte que mueve alimentos, mercancía, productos en general y las personas; el diésel, el gas y el carbón para el sector industrial, con el que se fabrica y produce cemento, acero, fertilizantes, asfaltos, textiles, papel.
Entre ambos consumen cerca del 70% de la energía del país. Finalmente, el otro consumo importante lo hace el sector rural con el consumo de la leña, como es energía bastante ineficiente se consume cerca del 12% de la energía del país.
Si desglosamos entonces la matriz total, las energías renovables en el país incluyendo hidroeléctricas, solar, eólica y biomasa industrial, no suman más del 11 a 12% del total del consumo energético del país.
Como el presidente de la republica nunca tuvo esto claro, podemos explicar por qué los riesgos de apagón, desabastecimiento de gas, crisis petrolera y todas las políticas anti combustibles fósiles en el país, pues el piensa que ya somos renovables.
*Director Observatorio de Transición Energética del Caribe OTEC – Universidad Areandina








