El domingo 8 de marzo ocurrieron unos hechos que pusieron en evidencia las estrategias y habilidades de los dos principales jefes políticos de Colombia en contienda por el poder presidencial: Gustavo Petro y Álvaro Uribe. De facto, la política es como el ajedrez o el póker. Los jugadores disponen de piezas y cartas y sus estrategias y habilidades determinan sus victorias o derrotas. Y, a mi juicio, los resultados, miradas exclusivamente las consultas, indicarían que le fue mejor a Uribe. Petro se concentró en el Congreso, pero Uribe atendió tanto Congreso como la consulta. El petrismo, enfocado en Abelardo De La Espriella, no vio venir a Paloma Valencia. Cuando la cigüeña jabirú hacía sus últimos revoloteos en las calles de Barranquilla, Paloma realizaba un sorprendente vuelo electoral. “Nunca dejes que te vean llegar”, dice Al Pacino en El abogado del diablo.
Roy Barreras, que es un estratega sagaz, lo dijo: el boicot presidencial a la consulta del Frente por la Vida le sirvió en realidad a la derecha al dejarle la cancha libre. Desestimular la consulta de Barreras ayudó la de Paloma. Los resultados son irrebatiblemente contundentes: el Frente por la Vida obtuvo 595.978 votos y la Gran Consulta alcanzó 5.857.395 votos, de acuerdo con los datos de la Registraduría.
El mensaje de Petro también facilitó la hostilidad sectaria del Pacto Histórico contra Barreras, a quien han tildado de divisionista (y de camaleón como si ese camaleón no los hubiese ayudado a ganar en 2022), y el mismo Barreras incurrió en el error de cañar con una promesa de 3 millones de votos basado en sus vínculos amistosos con las maquinarias electorales que a la postre le fallaron. Y añadiría que tampoco Daniel Quintero contribuyó a una mejor atmósfera de la consulta con sus arpones a su principal competidor, sindicándolo de símbolo de las maquinarias.
Podríamos decir que vamos camino a la primera vuelta con el escenario siguiente: mientras Uribe cuenta con dos ases fuertes para buscar la segunda vuelta (Paloma y De la Espriella), Petro solo tiene la carta de Iván Cepeda porque Barreras llega muy anémico a la disputa presidencial. Para ganarle el juego a Uribe, Petro tendría que garantizar que Cepeda corone en primera vuelta. Porque en segunda es probable que pase lo de Chile.
El centro de Sergio Fajardo y Claudia López la tiene bastante difícil para conquistar un cupo a segunda vuelta. Dependen de que consigan atraer a las mayorías con una narrativa arrolladora y unas propuestas irresistiblemente seductoras. Pues la polarización entre izquierda y derecha es, de nuevo, la que está moviendo las mayores emociones.
@HoracioBrieva







