Me senté a ver el espectáculo del intermedio del Super Bowl, después del terrible primer tiempo de los Patriots, para ver lo que traía el tal Bad Bunny, y me encontré con un señor Benito Antonio Martínez Ocasio, quien me capturó de inmediato, al presentar un espectáculo serio y con un claro tinte político realizado desde una metáfora cultural popular.
Un relato en su prosodia particular acerca de los pueblos de América Latina y, en particular, Puerto Rico, con imágenes inconfundibles: desde el jíbaro cultivando el campo hasta la tienda de la esquina o el vendedor de piragua (raspado), pasando por cualquier barrio de nuestra América.
El final de su discurso fue apoteósico recitando con tremenda memoria los países de toda América, incluidos Estados Unidos y Canadá, el balón en sus manos decía “Juntos somos América”
¿Esto era lo que temían de este señor a quien ni siquiera se le entiende lo que dice? Hubo amenazas y duras críticas de los conservadores, MAGA, ICE, congresistas que pedían que lo encerraran, a tal punto que le recomendaron que usara chaleco antibalas.
Había antecedentes de enfrentamientos con el presidente Trump al declararse simpatizante de Kamala Harris en referencia a la postura frente a la ayuda a Puerto Rico después del huracán.
Hubo consignas radicales como la de Ricky Martin: No sueltes la bandera ni olvides el lelolai, que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawai. Se refiere a 1893, cuando los Estados Unidos se tomaron el archipiélago.
Este tremendo concierto me alegró el alma para poder soportar el segundo tiempo del partido en que el único que sirvió y se ganó el respeto y la admiración de los comentaristas fue el jugador Christian González, de ascendencia colombiana, quien juega en los Patriots como cornerback, algo así como marcador de punta en el balompié, para controlar los peligrosos pases profundos a los wide receivers, punteros.
Son los pases más peligrosos porque dejan al receptor muy cerca o dentro de la zona de gol, lo cual equivale a 6 puntos más 1 de castigo son 7. Por esa razón, los marcadores son los más veloces y ágiles de la defensa.
Hubo dos momentos críticos en el partido con balones perfectos a los receptores que hubieran representado 14 puntos en contra, pero fueron resueltos de manera espectacular por González con unos saltos como si estuviera volando en ese rectángulo. Los comentaristas dijeron que deberíamos estar orgullosos.
Juega con el número cero, ya encargué la camiseta. Cuando la tenga voy a cantal: “En la guagua se queda el olol de tu pelfuma, tú eres una bellaca, yo soy un bellaco, eso es lo que nos una”.
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