No obstante, toda esta variación está sujeta a los resultados que obtenga Roy Barreras en la consulta del Frente por la Vida; si la votación que obtiene es mayor a la que obtuvo Cepeda en su consulta, sería un hecho político que pondría al Pacto Histórico contra las cuerdas y abriría un escenario de negociación y posibles acuerdos políticos. — Con la decisión del Consejo Nacional Electoral de mno permitir que Iván Cepeda participe en la consulta del Frente por la Vida, se amplía el panorama de los candidatos a la presidencia en la primera vuelta con la eventual participación de Roy Barreras, quien entra a mover todo el ajedrez político que se venía jugando hasta el momento.

No se trata de un simple ajuste en la contienda, sino de un movimiento que obliga a replantear los cálculos electorales. La entrada de Roy Barreras —a quien muchos habían descartado de las elecciones— entra a debilitar notablemente la candidatura de Iván Cepeda; Roy no solo entrará a restarle votos del segmento de la izquierda, sino que podrá captar un sector de votantes de centro y centroizquierda que no sentían afinidad con Cepeda, o incluso de quienes temen que sus ideas políticas puedan terminar afectando aún más al país.

Ahora, una candidatura de Roy no solo entra a restarle peso a Cepeda —que hasta hace pocos días parecía un hecho que estaría en la segunda vuelta con una votación significativa—, sino que amplía un panorama político que había quedado virtualmente reducido a una contienda en segunda vuelta entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. No obstante, toda esta variación está sujeta a los resultados que obtenga Roy Barreras en la consulta del Frente por la Vida; si la votación que obtiene es mayor a la que obtuvo Cepeda en su consulta, sería un hecho político que pondría al Pacto Histórico contra las cuerdas y abriría un escenario de negociación y posibles acuerdos políticos.

Roy tiene una ventaja frente a otros candidatos: sabe hacer política tradicional, puede obtener votos de izquierda, centroizquierda y centro, y tiene la capacidad de llegar a acuerdos con los partidos políticos tradicionales para ganar votos de estructura que serán igualmente determinantes en las próximas elecciones.

Ahora, otro escenario que deja la participación de Roy es que la izquierda y la derecha llegarían divididas a la primera vuelta —como todo parece indicar—, lo que puede darle un margen muy favorable a la candidatura de Sergio Fajardo, que representaría al centro del país y podría arrastrar votos de quienes no tienen una clara filiación política o de quienes están exhaustos de la polarización. A este escenario habrá que ponerle la lupa en las próximas semanas, especialmente después del 8 de marzo.

En cualquiera de la configuraciones que se presenten, este hecho político entra a mover un tablero electoral que no generaba mucha esperanza entre muchos votantes y que preocupaba principalmente a quienes creen que la polarización puede llevarnos a un escenario especialmente riesgoso para el futuro del país, reabriendo una discusión política que parecía anticipadamente resuelta.

@tatidangond