No hay duda que una gran cantidad de personas bien pensantes o con ideas buenas, no solo para ellos, sino para muchos, solo quisiéramos establecer, no solo una democracia en los pensamientos si no, también lograr el bienestar para las mayorías, atendiendo al principio que, la diversidad de nuestras vidas nos hace, aunque, iguales como especie, diferentes en el actuar. De esta forma, aunque la persona sea débil, incapaz, con baja cultura, y conocimientos, siempre tendrá aun cuando sea una moneda en el bolsillo o mejor, algo por encima de los demás.
La democracia, la libertad, y los derechos a la igualdad, en vez de unirnos para lograrlos, nos están separando y dividiendo, en vez de atraernos. Tal vez, por eso, en parte nació la Política, para buscar la forma de gobernar a los demás. Impulsada por leyes, que se interpretan por cada ciudadano, incluyendo los jueces, sacerdotes y padres de la patria, entre quien se destacan los que tienen capacidades económicas, o de convencimiento a los demás.
En estadísticas conocidas son mucho menos los que mandan o gobiernan que los gobernados. Así, permanecemos las mayorías, guiados muchas veces por ignorantes, malhechores, delincuentes, bandidos, corruptos e irresponsables, que envuelven a los demás con sus brillantes y falsas ideas, poniéndonos a caminar por sendas equivocadas.
Es decir, muchas veces somos borregos que caminamos hacia el barranco o al despeñadero, del que únicamente se salvan los que ya saben llevar a las personas al infortunio, basado en engaños y promesas. Claro, el cuadro de los humildes, honestos pero sumidos en el silencio que cada vez, no nos deja sino opresión, destrucción y pésimos resultados.
En 2026 los ciudadanos en Colombia podrán volver a acudir a las urnas para elegir a un nuevo Congreso y también, un nuevo Presidente. El 8 de marzo serán las elecciones al legislativo y el 31 de mayo, la primera vuelta para la presidencia.
Más de 41 millones de colombianos estarán habilitados para acudir a las urnas y votar para las elecciones de Congreso y Presidente de la República. En el 2026 según la Registraduría del Estado Civil, de una población de 55 millones de colombianos, solo participaron un bajo porcentaje, sumidos en el silencio de decisiones importantes que definen nuestros destinos.
Tan solo 21 millones votamos, un 50% No votó. ¿Qué pasará con esta próxima votación? Quienes recuperen estos votantes, podrían salir elegidos. Son estas las mayorías silenciosas que podrían definir las próximas elecciones.
Creo que es el momento de despertar del letargo y de la opresión en que nos han tenido nuestros gobernantes para recuperar la voz y nuestros derechos y, así tener sin presiones una participación clara y precisa, en una sociedad silenciada por las amenazas, el crimen y el irrespeto a nuestros derechos fundamentales.
Participar es lo primero, respetando las ideas de todos, pero conservando la rectitud de un pensamiento que, nos une a través de los buenos principios y buenas acciones, lo que permitirá imponer decisiones sanas y convenientes. Es el momento de decidir, sobre quienes nos van a gobernar, en la mejor forma y ojalá no nos equivoquemos.
@49villanueva








