El empresariado es un actor clave en la generación de bienestar y desarrollo sostenible en una sociedad, determinante para el desarrollo económico, social y ambiental del país. En Colombia la sociedad muestra una confianza creciente en las empresas que adoptan prácticas sostenibles y responsables, existiendo aun retos en la percepción sobre beneficios y compromiso social, por lo que a diario se hace necesario divulgar el aumento en la adopción de prácticas sostenibles y responsables por parte de muchas empresas.
Las cifras del informe “Unidos por los ODS: Medición 2022 y 2023 del aporte de las empresas al logro de los ODS” destacando el compromiso empresarial con la sostenibilidad social, laboral y ambiental muestra que el 91% de las empresas participantes impulsan acciones sociales responsables y más del 70% promueven inclusión laboral, mientras que el 94% cuenta con políticas de protección ambiental. La muestra analizada representa un aporte directo de mas de 400.000 empleos, con ingresos operacionales de 301 billones de pesos (casi el 20% el PIB de Colombia)
Sin embargo, en un contexto de creciente polarización, donde las opiniones extremas generan divisiones y dificultan el diálogo o el consenso, es fundamental que el juicio público sobre las empresas se base en hechos ciertos y verificables. Aunque las empresas, al igual que cualquier ciudadano, pueden ser objeto de crítica, esta debe fundamentarse en información objetiva para contribuir a un debate constructivo y realista.
En medio de transformaciones urbanas, sociales y ambientales, es natural que la ciudadania cuestione y ejerza vigilancia, lo cual es legítimo en una democracia. Sin embargo, cuando estas expresiones se basan en falsedades o buscan desprestigiar sistemáticamente, se cruza la línea entre la crítica constructiva y el daño intencional.
Las organizaciones empresariales construyen confianza con el tiempo, con base en el cumplimiento de la ley, la transparencia y la rendición de cuentas. Esa confianza y el buen nombre son unos de sus activos más valiosos. Por eso, el ordenamiento jurídico colombiano reconoce que también pueden ser víctimas de calumnia, injuria o afectaciones económicas injustificadas.
Defender la libertad de expresión implica tambien promover una comunicación responsable, basada en hechos y orientada al bien común. La información veraz fortalece la confianza, impulsa la inversion y protege el empleo y las oportunidades que benefician a las comunidades. En este contexto, el periodismo riguroso y comprometido con la verdad es un pilar esencial de la democracia.
Las empresas valoran la crítica fundamentada, que contribuye al debate transparente y constructivo. Por ello, es legítimo esperar que cualquier señalamiento se base en hechos comprobables y no en suposiciones.
Una sociedad democrática madura es aquella donde se puede disentir, pero también donde se respeta la honra, la legalidad y la verdad.
@Vivesaa








