La excanciller aseveró que en dos meses no estarían listas las capacidades de la Imprenta Nacional para producir los documentos.
La Casa de Nariño tiene una disyuntiva entre seguir el camino seguro de Thomas Greg & Sons o adoptar la osada propuesta a contrarreloj de que Portugal traslade las capacidades a la Imprenta.
Esto en medio de la posible declaratoria de urgencia manifiesta para extender por 11 meses el contrato a Thomas Greg & Sons.
Algunos detalles del convenio indican que los datos de los ciudadanos que estaban en manos de esta empresa, ahora quedarán exclusivamente en la Cancillería.
La Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado explicó que la decisión del canciller Leyva, en su momento, se ajustó a la ley debido a que se encontraron “varias irregularidades en la licitación de los pasaportes”.