Resulta que los espolones aquí son construidos perpendiculares a la playa, y aunque acá la corriente y las olas regularmente van ligeramente hacia la izquierda, en algunas ocasiones llegan perpendiculares a la orilla.
El problema no es solo ético, sino profundamente democrático. Cuando la política se reduce a un mercado de favores y ambiciones individuales, el electorado queda relegado a un papel secundario, engañado por discursos que se reciclan según la ocasión.
Su mensaje no se entiende leyendo o escuchando letras aisladas. Se comprende dentro de un sistema omnicanal donde ritmo, música, vestuario, baile, imagen, actitud, redes, relaciones, silencios y gestos construyen sentido.
Colombia no está condenada a un apagón. Pero sí enfrenta el riesgo de una mala combinación: clima adverso + retrasos estructurales + señales regulatorias confusas. En el sector eléctrico, reaccionar tarde siempre resulta costoso que prevenir a tiempo.
Más que por su evocación, o por natural orgullo filial, me ilusiona esta historia como inspiración para nuevas generaciones.