Lo que preguntan por ahí
El discurso también reivindicó algo más profundo que la cooperación militar o económica: la dimensión cultural y espiritual de Occidente. Estados Unidos —recordó— es, en esencia, heredero de Europa, producto de su tradición política, filosófica y democrática. Esa conexión histórica explica por qué ambos continentes comparten no solo intereses, sino destino.
El mundo no va a desacelerar. Las redes sociales y la inteligencia artificial ya están transformando todo. Si no adaptamos la educación para entrenar la concentración, el foco y el pensamiento crítico, no perderemos por falta de talento, perderemos por distracción. No estamos criando una generación más bruta, sino una generación desconcentrada.
Es el tratamiento aplicable para mejorar la salud física, mental y emocional enfocado en la productividad generadora de bienestar social, crecimiento personal, prosperidad, estimulación e inspiración para trazar altos estándares de plenitud, felicidad y riqueza espiritual.
Mientras Colombia sigue enfocado en exportar sacos, el mundo sofisticado del café se concentra en capturar valor. Hoy ya no competimos contra otros productores; competimos contra la imaginación y el músculo industrial de quienes transforman nuestro propio café como Starbucks o JDE Peet’s / Jacobs Douwe Egberts.