No se trata de sembrar temor frente a la tecnología ni de adoptar posturas catastrofistas, como tampoco de negar los beneficios que la inteligencia artificial puede aportar. Se trata de introducir algo de prudencia y sensibilidad en todo este asunto, para equilibrar la poderosa influencia de los incentivos económicos como única guía para la toma de decisiones.
La corrupción en todas sus manifestaciones debe ser perseguida y extirpada de la administración pública. El saqueo al erario debe parar. No es posible que se haya normalizado en todas las instituciones estatales la coima como medio de enriquecerse a costillas de la Nación.
De lo que se trata es de elegir ¡ahora! al candidato Caribe, y que la región conteste ¡presente! Porque seguro todos los antipetristas, o sea todo el país sensato, se unirán para derrotar a quien representa un grave peligro para la democracia, alguien mucho peor que Petro.
Nos encontramos en la otra vida, porque estoy segura de que ya nos vimos en las anteriores y tal vez hubo cortos circuitos energéticos que nos abrumaron y confundieron (y que nos quedaron grandes). Gracias por existir no fue poco o mucho, fue el tiempo perfecto.
Esto transforma la manera de liderar; cambia la comunicación, porque hay más escucha y menos impulso; mejora la toma de decisiones porque hay más análisis y menos reacción y, potencia el crecimiento porque hay más propósito y menos improvisación.