El sistema también establece que si el reconocimiento es tardío la sanción será de cinco a ocho años de prisión y, si no existe reconocimiento, la pena puede llegar hasta 20 años de presidio. Plantear metodologías o fórmulas evasivas frente a la aplicación de las sanciones abre un boquete frente a la Corte Penal Internacional.
Por eso estas elecciones también son una oportunidad para reflexionar sobre la representación. Sobre quiénes nos representan, sobre qué voces llegan al Congreso y sobre si el país que elegimos se parece realmente al país que somos.
El lenguaje de la hembra innovadora capaz de respetar la tradición. La aspiración de la identidad en su nivel más alto de nobleza. La voz de las compañeras de nuestro tiempo.
Ante un clima exigente como el nuestro, la eficiencia en los servicios públicos y el confort térmico dejan de ser atributos deseables para convertirse en necesidades básicas de los clientes, dignas de consideración en la elección de la vivienda, la oficina y del espacio social.
La Altillanura no necesita discursos; necesita decisiones. Y, sobre todo, liderazgo para convertir su enorme potencial en una realidad productiva que beneficie a todo el país.