Lo que preguntan por ahí
Porque si la estrategia es no debatir para no perder, el problema no es que no haya espacios. Es que no hay voluntad. Y cuando eso pasa, el debate deja de ser un riesgo y se convierte en una amenaza.
Para superar miedos, incertidumbres, inseguridades, limitaciones, indecisiones, dependencias, dominaciones, incapacidades e imposibilidades no existe un valor más fuerte que la libertad. Saber y conocer la amplitud que proporciona, es adquirir la dimensión inspiradora de la riqueza.
La declaración, lejos de ser una simple toma de posición electoral, es una radiografía cruda del momento político que vive el país.
Así que costeño que se respete, más aún barranquillero que se respete debe consignar su voto, para desde primera vuelta tener un presidente que sea como nosotros, que hable y piense como nosotros, y que priorice la ejecución de todos nuestros proyectos.