En algún momento el país deberá enseriarse con partidos políticos de verdad como se demostró en la última elección con el Pacto Histórico y el Centro Democrático y poner fin a la farsa de la anti-política.
La pobreza no es únicamente la ausencia de bienes materiales. También es la reducción progresiva de las posibilidades de elegir, participar y construir un proyecto de vida digno. En ese sentido, la pobreza no solo limita las condiciones de existencia: limita horizontes de futuro.
Comparto el caso de Inés no solo porque la crisis de la salud es una calamidad nacional que afecta a millones, sino porque, en este país anestesiado, sigue siendo otra noticia sin rostros, estadística sin historias de vida y, hoy, tema de debate con promesas tasadas en votos; una preocupación que se apaga con el televisor…
La IA no amenaza al empleado, menos si las organizaciones enseñan a usarla con criterio, ética y propósito. El riesgo no es la presencia de la IA, es ignorar que existe.
Ya no es el momento para votar únicamente pensando en quién nos cae mejor o quién representa una pequeña diferencia ideológica. Es el momento de decidir si quienes creen en la democracia y las instituciones van a seguir divididos… o si van a adelantarse a la segunda vuelta antes de poner todo en riesgo.