DLE decidió escoger a los peores y solo le importó hacerse rico con el dinero sucio de malhechores que le pagaron sus honorarios con las fortunas que hicieron sobre los muertos, la sangre y el hambre de centenares de miles de colombianos y venezolanos.
Conozco el petrismo por dentro. Lo enfrenté como fiscal General de la Nación y sé cómo opera su lógica de poder, presión y confrontación institucional. Por eso, esta no es solamente una disputa política: es una batalla por la defensa de la democracia, de la justicia y de las instituciones colombianas frente al embate de Gustavo Petro. El domingo, los ciudadanos deben recordar, recordar y recordar.
Este domingo, la papeleta que usted marque tendrá consecuencias reales para los próximos cuatro años. Salga a votar. No por el candidato perfecto, que no existe, sino por el país que quiere. El voto es el único instrumento que le garantiza al ciudadano una incidencia directa sobre el poder.
Hoy Abelardo representa ese cambio que muchos colombianos siguen buscando. Pero esta vez no como una promesa de transformar todo, sino como la posibilidad de recuperar aquello que nunca debimos perder: la seguridad para vivir tranquilos, la salud para cuidar a nuestras familias y la confianza para creer que las cosas pueden volver a funcionar.
Decídete por el mejor, acércate al equipo que acompaña tus principios, fomenta tus valores, protege tu identidad y refuerza tus tradiciones. La seriedad no pelea con el humor. La alegría sabe honrar al dolor y la justicia triunfará junto a la prosperidad.