Y no me extraña que detrás esté la sociedad del entretenimiento, en la que se supone que todo aquel que ejerce liderazgo tiene que ser entretenido. Por eso los discursos, los disfraces, los ´shows´ de algunos de estos líderes. Ellos forman parte de la pantalla que entretiene y hace olvidar el dolor de la vida diaria.
Lo preocupante es que con el nuevo decreto anti-técnico e indeseado de forzar a los fondos de pensiones a traer parte de las inversiones a Colombia, no solamente destruirán nuestro ahorro pensional y deteriorarán su rentabilidad, sino que forzarán una tasa de cambio falsa y aún más baja.
Entre los múltiples mensajes de su nutrido discurso, quizá uno de los más relevantes sea el reconocimiento de que países como Canadá —potencias medias— tienen hoy el poder y la capacidad de contribuir a la construcción de un orden global basado en el respeto por los derechos humanos, los compromisos con el desarrollo sostenible y la integridad territorial de los Estados.
La convivencia con la inteligencia artificial obligará a repensar no sólo cómo trabajamos o aprendemos, sino cómo envejecemos y cómo enfrentamos la soledad. La robótica ya avanza hacia un escenario en el que las máquinas no solo asistirán tareas, sino que cuidarán y acompañarán a los seres humanos en los tramos finales de la vida.
Tenemos la posibilidad de elegir entre la ira y la tolerancia. Molestarnos y sentir es perfectamente humano. Perder el control y contestar con el mismo tono de la agresión demuestra que la impulsividad tiene el control de nuestros sentimientos.