Perrenque no nació para ser solo un evento de dos días. Nació para recordarnos que en el Caribe hay talento, criterio, oficio y ganas de hacer las cosas bien.
El sátrapa no respeta las ramas del poder público. Ataca a la justicia cuando las decisiones no le favorecen, confronta al Congreso cuando no aprueba sus reformas y desacredita organismos de control que cuestionan las actuaciones de su gobierno.
Junior ha aportado jugadores estrellas, de gran nivel, a la Selección. Es fácil recordarlos: ‘Pibe’ Valderrama, Alexis Mendoza, Wilson Pérez, Mario Alberto Coll, Iván Valenciano, Martín Arzuaga.
Ahora el Gobierno va por el quinto intento. Destrabada la Jurisdicción Agraria en el Congreso, empuja el debate en plenarias, a trompicones en Cámara y sin muchas posibilidades en Senado, a pocas semanas del fin de la legislatura y en un ambiente de desconfianza en el Gobierno.
El mensaje institucional era claro: el Perú entra en una nueva etapa de reorganización del poder. El Congreso gana protagonismo, el futuro Senado adquiere enorme influencia sobre los órganos de control, la Policía fortalece su capacidad operativa y la Fiscalía pierde margen de acción frente al poder político.