Es posible que haya sido yo el único que le apoyó, como a Grau en aquella época, o, para no presumir de nada, de los pocos que lo hizo.
El problema para Colombia es que la mayor producción de Venezuela compite con la suya, pues tienen el mismo nicho de mercado, afectándose por partida doble: menores exportaciones y a más bajo precio.
La verdadera resiliencia requiere una cultura de evaluación proactiva, en la que las organizaciones busquen y aborden los posibles puntos ciegos antes de que se conviertan en costosas responsabilidades.
Creo en la moderación porque solo ella hará posible una democracia con paz, pluralismo y libertades. Pero tengo claro que la moderación es hoy en Colombia una gota en un océano de polarización. Por eso los extremos lideran las encuestas y sondeos.
Para el gobierno colombiano, encabezado por Gustavo Petro, el escenario ha sido particularmente incómodo. La convivencia diplomática se ha degradado a niveles propios de un reality show al estilo de La casa de los famosos.