Es un reto de país que su competitividad exportadora, energética, turística y alimentaria fincadas en el Caribe, esté comprometida por las brechas de ingreso, educación, servicios públicos e infraestructura de la región que es su bisagra con el mundo.
Para mí es obvio que la causa de la pobreza rural, el narcotráfico y la violencia no es la tierra, como pretenden las narrativas de la izquierda para captar votos, incitar al odio y justificar la expropiación. La causa es el abandono de la Colombia rural.
La democracia no se fortalece únicamente depositando un voto cada cuatro años. También requiere ciudadanos atentos, instituciones confiables y mecanismos capaces de garantizar transparencia antes, durante y después de las elecciones.
En este momento está en manos del Ministerio de Salud asegurar que se implemente en el país la herramienta necesaria para proteger a los que más amamos, con una nueva advertencia de Ultraprocesado.
Conozco el petrismo por dentro. Lo enfrenté como fiscal General de la Nación y sé cómo opera su lógica de poder, presión y confrontación institucional. Por eso, esta no es solamente una disputa política: es una batalla por la defensa de la democracia, de la justicia y de las instituciones colombianas frente al embate de Gustavo Petro. El domingo, los ciudadanos deben recordar, recordar y recordar.