En tiempos dominados por el marketing político, la indignación digital, y la superficialidad administrativa, figuras como Germán Vargas Lleras recuerdan una verdad incómoda: gobernar exige carácter. Su legado, más allá de las posiciones a favor o en contra, se inscribe en la discusión sobre la capacidad real de que Colombia funcione. German Vargas Lleras debió haber sido presidente,
Si el concejal o el diputado ejerce en su último año la presidencia del Concejo o de la Asamblea Departamental, nombrando o contratando, por estos actos administrativos no estaría inhabilitado, pues estos candidatos no tienen la condición de empleado público, así muchos consideren que ejercen autoridad administrativa como ordenadores del gasto público en forma transitoria.
A veces los recuerdos no llegan en orden. No tienen lógica ni guion. Son ráfagas que aparecen de golpe, como si galoparan desde el fondo de la memoria. Así me vuelven ellos. Un olor. Un gesto. Un sonido. Y uno sabe, sin dudar, que eso es lo que queda.
Muy diferente es la solicitud formal del Distrito de Barranquilla para que la Aerocivil contrate con nuestra alcaldía y gobernación del Atlántico, la responsabilidad de esa terminal, que aquí ya se ha demostrado que el Distrito cuando anuncia un proyecto, cumple lo que promete y lo ejecuta bien, aunque no debemos ser tan optimistas porque su actual infraestructura no da para grandes transformaciones.
El gobierno que asuma el poder en agosto recibirá un sistema estresado financieramente, vulnerable al clima y fracturado regionalmente. Será su primera prueba de responsabilidad económica.