Lo primero es entender que no todo se resuelve con fuerza, pero tampoco todo se puede negociar. El Estado tiene que recuperar control en las zonas donde el daño ambiental o la ilegalidad son evidentes, pero al mismo tiempo tiene que abrir caminos reales para integrar a quienes sí tienen vocación de formalidad.
Colombia necesita reconciliación, sí. Pero una reconciliación que tenga como base la verdad, la justicia y la dignidad de las víctimas. No una reconciliación que parezca, a veces, más un acto de conveniencia política que un compromiso real con los derechos humanos.
Cuando la tensión es alta, se puede evitar la ruptura con la receta preferida por la virtud: dale la razón a quien la tiene y apoya a quienes se equivocaron. Los aciertos disminuyen las controversias, si se valoran las causas del error.
Cada día que pasaba había más para estudiar y así entendimos que no podríamos parar, y que sin los profesores y los libros nunca hubiéramos logrado.
Park Chan-wook estuvo presente en Cannes en 2004 con Oldboy, filme que obtuvo el Gran Premio y que hoy en día es considerado de culto. Posteriormente, en 2009, presentó Thirst, una singular visión del género de vampiros con la que ganó el Premio del Jurado. Más adelante, en 2022, Decision to Leave le valió el premio a Mejor Director.