En la aldea global de las comunicaciones dominada hoy por las redes sociales el riesgo es mayor. El ‘rating’ es el becerro de oro y el escándalo, gran aliado de ése, resulta con frecuencia ser puro ruido.
Una de las lecciones que le dejó la pandemia a la humanidad es la trascendencia de la investigación científica en virología y el desarrollo de conocimientos prácticos para prevenir pandemias virales.
Una democracia sana no exige uniformidad; exige respeto. No se fortalece con unanimidad forzada, sino con diversidad de pensamiento. La riqueza de una sociedad está precisamente en su capacidad de convivir en medio de las diferencias.
El voto colombiano de 2026 no es un acto de fe, es un acto de rechazo. Y eso, que suena a derrota cívica, merece una lectura más generosa.