Pero detrás de esta operación militar para capturar a Maduro, está todo un poder económico de grandes proporciones por ser uno de los países más ricos del mundo: petróleo, litio, oro, bauxita, diamantes, caliza, agua, biodiversidad y tierras raras (por las que Rusia invadió a Ucrania), las hayacas y las arepas de las venezolanas.
Dejar las excusas no implica abandonar la realidad ni ser insensible con uno mismo, implica honestidad y significa aceptar que sí somos responsables de nuestras decisiones y de cómo respondemos ante los obstáculos.
Para el gobierno colombiano, encabezado por Gustavo Petro, el escenario ha sido particularmente incómodo. La convivencia diplomática se ha degradado a niveles propios de un reality show al estilo de La casa de los famosos.
La invitación está abierta para quienes han creado empresa, agencia o medio; para quienes facturan y generan empleo formal. Si logramos organizarnos, no solo seremos más fuertes, seremos más competitivos.
En América latina sucedió lo contrario, el pensamiento castrista fue cerreramente anti capitalista, totalitario y autocrático; e hizo tres aportes: el intervencionismo militar sin ambages desde Bolivia hasta Angola, un antiamericanismo visceral y la connivencia con el narcotráfico porque este debilitaba el imperio.