La pregunta es por qué y para qué necesita los EE. UU del petróleo de Venezuela, que como es bien sabido cuenta, según la Agencia Internacional de Energía (AIE) con las mayores reservas del mundo (304.000 millones de barriles).
Hay un significativo porcentaje de ciudadanos que demuestran que Colombia no es solo un país desigual en materia económica, sino también y mucho, en cuanto a coeficiencia intelectual, y a esos anteriores hay que sumarle los resentidos consumados, que no son pocos.
De todos modos, para mejorar las condiciones de vida del país, hay que cambiar la cultura política donde el candidato conquiste el voto sin engañar y el elector vote por el mejor.
Que este aumento histórico no termine convertido en una crisis que golpee la economía y, especialmente, a los más vulnerables: la mano de obra y el ciudadano con mayores necesidades. La pobreza no se erradica aumentando el salario mínimo; a la pobreza se le pone fin combatiendo de raíz la corrupción.
En la ganadería, los aranceles de China (55%) a sus mayores vendedores de carne son una oportunidad para Colombia, neutralizada por el dólar barato. El libre comercio de leche con Estados Unidos y el dólar barato amenazan con importaciones masivas y la destrucción de nuestra producción lechera.