Hay que tener en cuenta la conformación del nuevo Congreso de la República y el resultado de la Gran consulta presidencial por Colombia, y que seguramente marcará la ruta definitiva en la batalla del próximo 31 de mayo.
Colombia no necesita victorias absolutas. Necesita acuerdos duraderos. El próximo gobierno enfrentará grandes desafíos. Las grandes transformaciones que el país requiere solo serán sostenibles si nacen de consensos amplios.
El Congreso debe ser un escenario para construir país, no un espacio para negociar influencias ni para favorecer intereses particulares. Quienes hoy ocupan una curul deben recordar que su legitimidad nace del voto ciudadano y que su responsabilidad es responderle al pueblo que los eligió.
También analizo que a diferencia del conocido dicho “Segundos períodos no son buenos”, en el caso de las alcaldías presididas por Alex lo que se aprecia es, que ha ido ganando experiencia y esa realidad genera mejores resultados y mayor capacidad de gestión.
Hoy no hay quien pueda impedirlo pues el Consejo Nacional Electoral no tiene la organización suficiente para controlar a “don dinero” en las campañas. Y los procesos que se han iniciado por financiación ilegal, no han parado en nada, incluido el que “cursa” en la Comisión de Acusaciones.