Lo que preguntan por ahí.
La mejor manera de demostrar tu potencial es midiendo el nivel de tu capacidad para escuchar. Grita para ilustrar, no para ofender. Hazlo de la manera más cordial o respetuosa y seguramente les harás reflexionar, aunque no estén de acuerdo. La verdad no se impone, se demuestra. Su fuerza es innegable.
Aquí no hay una discusión entre derecha o izquierda, ni entre capitalismo o cambio climático. Hay una discusión mucho más básica: coherencia. Porque un gobierno puede tener la mejor narrativa global, pero sí en lo local no hay resultados, esa narrativa pierde fuerza.
Por eso puede prometer cualquier cosa sin pudor. Entre ofrecer trenes eléctricos elevados interoceánicos y asegurar que problemas antiguos, estructurales y técnicamente complejos se resolverán con decretos del primer día, hay menos diferencia de la que parece: en ambos casos se comercializa una fantasía emocionalmente atractiva, no una solución de gobierno.
En este Día Internacional de los Trabajadores, mi reconocimiento es a los equipos resilientes, por el profesionalismo y por el esfuerzo silencioso que no siempre se ve, pero siempre se siente.