Los barristas se encontraban en las afueras de la sede de la Conmebol, donde entrenó el equipo antioqueño.
De acuerdo con la información revelada por el periodista deportivo César Augusto Londoño, la cifra anual superaba los mil millones de pesos colombianos.
En el enfrentamiento, un habitante que estaba como espectador perdió la vida al ser atacado con un arma de fuego por parte de un barrista del Atlético Bucaramanga.
La única víctima mortal era un ciudadano que no tenía que ver en los enfrentamientos entre presuntos pandilleros y barristas del Atlético Bucaramanga.
El enfrentamiento se presentó horas antes del juego entre Atlético Mineiro y Cruzeiro