Personal del Ejército mexicano lidera el rescate de decenas de canes y la creación de un refugio para perros desnutridos, heridos y en abandono.
Al menos 200 habitantes de calle dejaron atrás los cambuches, puentes y edificios abandonados de la ciudad para volver a descansar en un lugar cómodo.
En su reciente informe la Ocha requirió que los más de 900 niños y adolescentes reciban orientación durante las largas horas de ocio en los albergues.

