El volcán Kilauea, en Hawái, registró el pasado 24 de enero su episodio eruptivo número 41, con fuentes de lava que alcanzaron hasta 480 metros de altura, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
De acuerdo con el USGS, la erupción del volcán Kilauea estuvo acompañada por una fuerte actividad sísmica. Las fuentes de lava alcanzaron su punto máximo poco después del inicio del evento, con emisiones tanto en el flanco sur como en el flanco norte del volcán.
Los monitoreos oficiales indican que este comportamiento corresponde a la dinámica habitual del Kilauea, uno de los sistemas volcánicos más vigilados del archipiélago hawaiano debido a su alta frecuencia eruptiva.
El organismo científico recordó que el pasado 13 de enero se registró la primera erupción del volcán Kilauea en 2026. En ese evento, las columnas de lava alcanzaron aproximadamente los 200 metros de altura, una cifra significativamente menor a la reportada en el episodio más reciente.
La comparación entre ambos episodios evidencia un incremento en la intensidad de la actual actividad volcánica, aunque sin reportes oficiales de afectaciones directas a la población.
Un volcán entre los más activos del mundo
El volcán Kilauea es uno de los cinco volcanes ubicados en Hawái y está considerado entre los más activos del planeta. Su formación geológica se remonta a más de 700.000 años, cuando emergió desde el fondo marino.
La erupción más extensa y prolongada de este volcán comenzó el 3 de enero de 1983. Desde enero de 2011, la actividad volcánica ha expulsado cerca de 3,5 kilómetros cúbicos de lava y ha incrementado la superficie de la isla en aproximadamente 123,2 kilómetros cuadrados.





















