Compartir:

Un niño de 11 años fue acusado de asesinar a su propio padre tras una discusión relacionada con un videojuego en Pensilvania, Estados Unidos, el pasado martes 13 de enero.

Líder supremo de Irán admite que “varios miles” de personas han muerto durante las protestas

Presidentes latinoamericanos llegan a Paraguay para la firma del acuerdo UE-Mercosur

Trump impondrá aranceles a países europeos en febrero si no apoyan compra de Groenlandia

La víctima fue identificada como Douglas Dietz, quien se encontraba dormido cuando recibió un disparo dentro de su vivienda, justo el día en que su hijo cumplía años. De acuerdo con documentos judiciales, el menor fue imputado por homicidio criminal y permanece bajo custodia sin derecho a fianza mientras avanzan las investigaciones.

Según el informe oficial, la madre del niño, Jillian Dietz, despertó tras escuchar una detonación y percibir olor a pólvora. Al ingresar a la habitación encontró a su esposo gravemente herido, mientras el menor gritaba que su padre había muerto. Posteriormente, el niño confesó a las autoridades que había disparado el arma.

El menor explicó que estaba muy molesto porque su padre le quitó su consola Nintendo Switch y le ordenó irse a dormir. En su intento por recuperar el videojuego, buscó la llave de una caja fuerte, donde encontró un revólver. Luego cargó el arma y disparó contra su padre mientras dormía.

Las autoridades también informaron que el niño presentaba lesiones visibles en el rostro, por lo que se abrió una investigación paralela para determinar si existían antecedentes de violencia intrafamiliar. La audiencia preliminar fue programada para el próximo 22 de enero, mientras continúan las diligencias judiciales.