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La ciclista y esquiadora española Ares Masip compartió un video en sus redes sociales sobre un momento de pánico que vivió junto a su mascota en una montaña de Andorra cuando provocó una avalancha mientras esquiaba.

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Relató que el hecho se registró el pasado 8 de enero de este año, concretamente en la zona del Cim de l’Hortell, a unos 2.400 metros de altitud y con orientación noreste.

Dijo que decidió explicar lo ocurrido con la idea de alertar sobre los riesgos invisibles que siguen presentes incluso cuando todo parece indicar que la actividad es segura.

Contó que en su publicación que en el Boletín de Peligro de Aludes (BPA) marcaba un riesgo 1–2 en cuanto posibilidad de avalanchas en la zona. Además, dijo que era un recorrido conocido para ella, donde tuvo varias bajadas previas esta temporada.

“Todo sumaba para pensar que era seguro”, explica Masip. Reconoció que cayó en lo que se conoce como trampa heurística, un concepto que hace referencia a los sesgos mentales que simplifican la realidad y llevan a sobrevalorar la seguridad cuando, objetivamente, el riesgo sigue existiendo.

Dejó claro que la avalancha mostrada en el video no tuvo consecuencias físicas para ella ni para su mascota, pero que se asustó mucho por lo sucedido.

“El riesgo cero no existe”, también se lee en el mensaje de la deportista.

“Hoy fue un susto y una buena lección a nivel personal. Si ayuda a alguien a no bajar la guardia en un lugar “digno de confianza”, ¡estará bien!!“, publicó.

Una avalancha es un rápido y masivo desplazamiento de nieve, hielo y a veces rocas o tierra que se desliza por una ladera montañosa debido a la inestabilidad del manto de nieve, pudiendo ser activada por causas naturales o humanas y que resulta muy peligrosa por su velocidad y poder destructivo, atrapando y sepultando todo a su paso, con riesgo de asfixia, trauma o hipotermia para las personas atrapadas.

De todo eso se salvó Ares Masip, quien pudo salir ilesa de un paseo que parecía de rutina para ella.