Los cambios recientes en políticas educativas dictadas por el Gobierno israelí, que afectan también a Jerusalén Este, están provocando que muchos niños palestinos tengan que estudiar bajo currículo israelí, lo que “socava” su identidad, denunció este jueves la ONG israelí Ir Amim.
“Las nuevas políticas y legislaciones vigentes constituyen un ataque directo al derecho de los niños de Jerusalén Este a aprender de acuerdo con su identidad, herencia y cultura. El Estado está aprovechando la grave escasez que ha creado para ejercer presión política sobre estudiantes, padres y educadores”, apuntó la ONG en un comunicado difundido este viernes, dos días antes del inicio del curso escolar en Israel.
Esta organización reportó, en un informe, un aumento de un 27 % de los niños de 6 a 17 años (unos 23.000 alumnos más) que estudian bajo el currículo israelí en Jerusalén Este, por lo que hay “una escalada significativa de la política educativa de Israel” en este territorio palestino.
El Ministerio de Educación israelí y la municipalidad de Jerusalén ha impuesto que cualquier nueva aula o escuela construida bajo el plan de desarrollo del gobierno tiene que operar exclusivamente bajo currículo israelí, incluidas las construidas en la parte de Jerusalén bajo control palestino.
A esto se une una “grave escasez de aulas” en escuelas palestinas (la ONG calcula que faltan casi 1.500 aulas en Jerusalén este), con “hacinamiento e instalaciones deterioradas”, un déficit de colegios que, dice, ha hecho que muchas familias inscriban a sus hijos en escuelas israelíes.
“La política explota esta escasez, creando una herramienta de presión: padres y alumnos se ven obligados a elegir entre soportar la escasez o renunciar a su identidad y cultura para incorporarse al currículo israelí”, estima la ONG, que cree que al final se está “socavando” el “derecho a la educación basado en su identidad, cultura y herencia palestinas”.
En el informe también se documentan varios cambios legislativos israelíes contra el sistema educativo palestino, que incluyen la prohibición de operar a la Agencia de la ONU para refugiados palestinos (UNRWA), que provocó el cierre de siete escuelas en Jerusalén este el pasado mes de enero con 1.100 estudiantes.
Indica Ir Amin que con una ley permite además al Ministerio de Educación impedir la contratación de docentes según sus opiniones y recuerda que en junio se presentó en el Parlamento israelí una propuesta de ley para impedir que se contraten a graduados de universidades palestinas en colegios, lo que, dice, puede provocar una escasez significativa de docentes palestinos.