También su rol como director de un fondo de inversión con sede en las Islas Caimán, un conocido paraíso fiscal en el Caribe. 'Permítanme aclarar esto: Nunca utilicé una entidad de las Islas Caimán para eludir impuestos para mi', dijo Mnuchin ante el Comité de Finanzas del Senado, en el que los congresistas demócratas cuestionaron la idoneidad de este multimillonario para el cargo. 'El secretario del Tesoro debería ser alguien que trabaje para todos los estadounidenses, incluidos los que todavía están esperando que la recuperación económica aparezca en sus comunidades', apuntó el senador demócrata de más alto rango en el comité, Ron Wyden. La oposición de los demócratas fue tal que se ausentaron del comité el día de la votación para impedir que hubiese quórum y evitar así que Mnuchin superase ese trámite, un gesto infructuoso ya que los republicanos, con mayoría, modificaron las reglas permanentes para aprobarle igualmente. Los demócratas también sacaron a relucir el regreso de Mnuchin al sector financiero en 2009 con la compra de la entidad en bancarrota IndyMac, que rebautizó en plena crisis inmobiliaria como OneWest y logró vender con suculentos beneficios en 2015, una operación polémica debido a los 'métodos abusivos' del banco para llevar a cabo las ejecuciones hipotecarias. Tambén le puede interesar: EE. UU. incluye a vicepresidente de Venezuela en 'lista Clinton' 'No es una sorpresa, entonces, que Mnuchin ya tenga planes de traer a Washington a sus amigos de Goldman Sachs y Morgan Stanley para ayudarle a recortar aún más los impuestos a los ricos', añadió. Y es que la principal carta de presentación de Mnuchin, más allá de su historial, fueron las declaraciones en las que reveló que el equipo económico de Trump, que él lidera, trabaja 'en los mayores recortes de impuestos desde la Presidencia de Ronald Reagan' en la década de 1980. Mnuchin, judío como su antecesor en el cargo, Jacob Lew, es el tercer ejecutivo del banco de inversión Goldman Sachs que dirige el ministerio de Economía estadounidense en las últimas dos décadas y tendrá a su cargo la ambiciosa reforma fiscal prometida por Trump. El multimillonario supervisará una bajada de impuestos centrada en las empresas, el aumento del límite de endeudamiento, la reducción de normas y reglamentos, así como la renegociación de tratados de libre comercio.